Crisis petrolera 2024: precios al alza y escasez global por cierre del estrecho de Ormuz

Mapa del estrecho de Ormuz con rutas petroleras bloqueadas y gráficos de precios del Brent en alza durante 2024

Mercados en alerta: La crisis petrolera se agrava con el bloqueo del estrecho de Ormuz y reservas en mínimos históricos.

El bloqueo crítico del estrecho de Ormuz

El cierre del estrecho de Ormuz —por donde transita el 20% del petróleo mundial

Ilustración The Economist: Carolina Moscoso, cierre del estrecho de Ormuz

Los futuros del Brent cotizan por debajo de US$120 por barril, una cifra menor a la proyectada por los analistas. Este dato ha generado dudas sobre la real magnitud de la crisis, aunque los expertos advierten: el peor escenario aún está por llegar.

Déficit récord: 12,3 millones de barriles diarios

Las cifras son contundentes: el mundo enfrenta un déficit neto de 12,3 millones de barriles al día, equivalente al 10% del consumo global. Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, tradicionales reguladores del mercado, no pueden compensar la caída de suministro debido al bloqueo en Ormuz.

La única salida temporal es el consumo de reservas estratégicas o una reducción forzada de la demanda. Sin embargo, las existencias se agotan a ritmo acelerado, y los precios en alza ya frenan el consumo en sectores clave como el transporte y la industria.

El impacto global: de África a América

La crisis no discrimina fronteras. En el este de África, países como Kenia y Mozambique sobreviven con reservas críticas de combustible, dependiendo de camiones cisterna para abastecer gasolineras. En Europa, las refinerías operan al límite, mientras que en Asia, fábricas reducen turnos por los costos energéticos.

Crisis petrolera 2024: precios al alza y escasez global por cierre del estrecho de Ormuz

En Estados Unidos, el precio promedio de la gasolina superó los US$4,20 por galón, un aumento del 40% desde marzo. Los conductores ya modifican sus hábitos, y las aerolíneas advierten sobre posibles ajustes en tarifas por el encarecimiento del queroseno.

Ilustración The Economist: Carolina Moscoso, consecuencias de la crisis petrolera

El golpe a la economía es directo: la inflación se acelera, las cadenas de suministro se resienten y el riesgo de desabastecimiento acecha a sectores como la agricultura y la logística.

¿Hacia una recesión como en los 70?

Los paralelos con la crisis petrolera de 1973 son inevitables. Algunos economistas, como Klaus Schwab del Foro Económico Mundial, advierten que una recesión global es posible si el bloqueo de Ormuz se extiende más de tres meses. Otros, como Christine Lagarde del BCE, confían en que las herramientas monetarias actuales —como tipos de interés flexibles y estímulos fiscales— podrían amortiguar el impacto.

Lo cierto es que el mundo ya siente los efectos:

  • Inflación: Los bancos centrales enfrentan presión para subir tasas, lo que frenaría el crecimiento.
  • Desempleo: Sectores como el transporte y la manufactura podrían recortar personal.
  • Inversión: Las energías renovables ganan terreno, pero el petróleo sigue dominando el 80% de la matriz energética global.

Escenarios clave en los próximos meses

Los expertos plantean dos rutas posibles:

  • Escenario 1: Bloqueo prolongado
    • Escasez severa de diésel y gasolina en 60 días.
    • Precios del crudo superando US$150 por barril.
    • Recesión en economías dependientes del petróleo, como India y Brasil.
  • Escenario 2: Acuerdo diplomático
    • Apertura parcial del estrecho, pero con cuotas de paso reducidas.
    • Recuperación lenta: 3 a 6 meses para normalizar inventarios.
    • Posible intervención de la OPEP para estabilizar precios, aunque con resistencia de Rusia.

El futuro energético en juego

A largo plazo, esta crisis podría ser el punto de inflexión para las energías limpias. Países como Alemania y China ya aceleran sus planes para reemplazar combustibles fósiles, mientras que empresas como Shell y BP aumentan su inversión en hidrógeno verde. Sin embargo, el riesgo es doble:

  • Si los precios del petróleo se mantienen altos, la transición a renovables se acelerará.
  • Si la crisis se resuelve rápido, la dependencia del petróleo podría prolongarse una década más.

Como advirtió el secretario general de la ONU, António Guterres: «Esta crisis no es solo de suministro, es una llamada de atención. El mundo gasta US$7 billones al año en subsidiar combustibles fósiles. Es hora de cambiar el rumbo».

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