Colombia pierde 150 millonarios en 2025: ¿por qué huyen los grandes patrimonios?

Gráfico con flechas rojas mostrando la fuga de 150 millonarios de Colombia en 2025 y sus destinos en Centroamérica

Fuga de capitales: Colombia registra la mayor migración de fortunas en su historia reciente.

El 2025 marcó un récord histórico: 142.000 millonarios en el mundo —personas con activos líquidos superiores al millón de dólares— reubicaron su residencia fiscal, según el Henley Private Wealth Migration Report 2025. Este fenómeno, calificado como la mayor transferencia voluntaria de riqueza privada en la era moderna, tiene a América Latina como uno de los epicentros, con 1.600 fortunas que abandonaron la región en busca de estabilidad. Dentro de este grupo, Colombia destaca por la salida de 150 millonarios en solo doce meses, una cifra que equivale a una pérdida estimada de US$1.000 millones en capitales.

El informe subraya que este éxodo no es un hecho aislado: en los últimos tres años, el país ha registrado un aumento sostenido en la emigración de altos patrimonios. Los expertos advierten que, de mantenerse la tendencia, podría afectarse la inversión local y la generación de empleo formal, lo que obliga a replantear políticas de atracción de capitales y esquemas de estabilidad tributaria a largo plazo.

El estudio aclara que su definición de «millonario» se limita a quienes poseen más de US$1 millón en activos líquidos (acciones, depósitos bancarios o fondos de inversión), excluyendo bienes raíces. Este criterio busca medir la riqueza móvil, es decir, el capital que puede trasladarse con facilidad entre jurisdicciones.

¿Por qué Colombia está perdiendo a sus millonarios?

La polarización política y la incertidumbre económica son los dos grandes detonantes. Con las elecciones de 2026 en el horizonte, los estratos de mayores ingresos perciben un riesgo creciente asociado a la volatilidad institucional. Pero el factor más crítico es la presión fiscal: Colombia es uno de los cuatro países del mundo —junto a Noruega, España y Suiza— que aplica un impuesto general al patrimonio.

La reforma tributaria del gobierno de Gustavo Petro agravó la situación. En febrero de 2025, un decreto de emergencia económica elevó la tarifa sobre el patrimonio del 0,5% al 1,6% para quienes superan los $10.474 millones (US$2,85 millones) en activos líquidos. Este cambio, sumado a la reaparición de grupos insurgentes y a la volatilidad del peso colombiano, aceleró la decisión de muchos adinerados de buscar destinos más seguros.

El impacto es claro: en la última década, Colombia ha visto una contracción del 15% en su población de millonarios residentes. Según el informe de Henley, este fenómeno no solo refleja una pérdida de capital humano y financiero, sino también una señal de alerta temprana sobre problemas estructurales en la economía.

El costo oculto: qué pierde el país cuando se van los millonarios

La migración de grandes fortunas no es un simple movimiento de números en un balance. Henley & Partners señala que, cuando un país atrae millonarios, recibe un flujo de divisas comparable al de sus exportaciones tradicionales. Estos capitales fortalecen la recaudación fiscal, dinamizan los mercados bursátiles y, sobre todo, generan empleo de calidad.

La mayoría de estos migrantes son emprendedores o inversores que fundan empresas, activan sectores productivos y crean puestos de trabajo bien remunerados. Su salida, por tanto, tiene un efecto multiplicador negativo: reduce la base impositiva, debilita la innovación y limita las oportunidades para la clase media, que depende en gran medida de estos ecosistemas económicos.

El informe advierte que los millonarios suelen ser los primeros en irse cuando el entorno se deteriora, actuando como un «termómetro» de la salud económica de un país. Su partida masiva, como la registrada en Colombia, podría anticipar mayores desafíos en materia de crecimiento y estabilidad social.

Costa Rica y Panamá: los imanes de la riqueza latinoamericana

Mientras Colombia pierde capitales, sus vecinos centroamericanos se consolidan como destinos preferidos para los millonarios. En 2024, Costa Rica recibió 350 fortunas, con un capital estimado de US$2.800 millones, mientras que Panamá atrajo a 300 millonarios (US$2.400 millones). Ambos países han experimentado un crecimiento acelerado en su población de altos patrimonios: en la última década, Costa Rica aumentó su número de millonarios en un 70%.

¿Qué los hace tan atractivos? Tres factores clave:

  • Exención de impuestos a las ganancias de capital originadas en el exterior.
  • Tasa máxima de renta del 25%, significativamente menor que en otros países de la región.
  • Ausencia de impuesto a la herencia, un aliciente para quienes buscan preservar su riqueza familiar.

Estas políticas, combinadas con estabilidad política y seguridad jurídica, han convertido a ambos países en «paraísos patrimoniales» dentro de América Latina. El contraste con Colombia —donde la inestabilidad y la carga tributaria ahuyentan a los inversores— es evidente.

¿Podrá el país revertir esta tendencia antes de que el éxodo de capitales se convierta en una crisis estructural?

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