Oportunidad histórica: Cementos Argos evalúa volver a Venezuela 20 años después de ser expropiada por Hugo Chávez.
Grupo Argos, el holding de infraestructura más importante de Colombia, confirmó que estudia su regreso al mercado venezolano a través de su filial Cementos Argos. El anuncio llega en un contexto de cambios políticos tras la captura del exlíder Nicolás Maduro y la presión de Estados Unidos para proteger los derechos de empresas expropiadas.
Jorge Mario Velásquez, presidente de Grupo Argos, declaró a Bloomberg que este proceso de normalización es clave para reclamar lo expropiado y participar en la reconstrucción de un país con urgente necesidad de infraestructura. US$300 millones es la deuda estimada por la expropiación de sus activos en 2006.
La expropiación que truncó un negocio millonario
Cementos Argos ingresó a Venezuela en 1997, adquiriendo una planta en Trujillo mediante subasta internacional. La inversión inicial fue de US$350 millones, con capacidad para producir 750.000 toneladas métricas de cemento al año. Sin embargo, el 13 de marzo de 2006, Hugo Chávez ordenó la expropiación bajo el argumento de que el cemento era «un recurso del pueblo». Hasta hoy, la empresa no ha recibido indemnización.
Velásquez enfatizó que el reconocimiento a los inversionistas expropiados debe ser prioritario en cualquier transición legal en Venezuela. La postura de EE.UU., que ha defendido públicamente los derechos de empresas petroleras afectadas, podría extenderse a otros sectores como el cementero.
Venezuela: un mercado con déficit de infraestructura
El colapso económico venezolano, con una caída del 75% en su PIB desde 2013, dejó un déficit crítico de infraestructura. Para Cementos Argos, esto representa una demanda latente de materiales de construcción, sumado a su experiencia previa en el mercado y su cercanía geográfica.
El plan de Grupo Argos se alinea con su estrategia de convertirse en un gestor regional de activos de infraestructura. La empresa ha reorganizado sus inversiones para reducir su apalancamiento, lo que le daría mayor solidez financiera para afrontar el reto venezolano. El objetivo no es solo recuperar una planta, sino integrar a Venezuela en su plataforma de crecimiento continental.
Empresas colombianas afectadas por expropiaciones
Venezuela sigue siendo un mercado incierto. Otras compañías colombianas, como Grupo Éxito y el ingenio azucarero CIAMSA, también sufrieron expropiaciones que erosionaron la confianza empresarial. A pesar del optimismo, el regreso de Cementos Argos dependerá de garantías legales y económicas.
«El reconocimiento de los inversionistas expropiados debe ser una prioridad», insistió Velásquez, subrayando que la reconstrucción de Venezuela requiere no solo capital, sino también seguridad jurídica.








