Alimento esencial: El huevo es una de las proteínas más completas y accesibles, pero mitos persistentes limitan su consumo.
La ingeniera en alimentos Mariana Zapién, especialista en seguridad alimentaria, desmontó en un reciente video tres creencias erróneas sobre los huevos, respaldadas por evidencia científica. Su análisis aclara dudas clave para consumidores y cocineros, desde el procesamiento de las claras hasta el impacto real del huevo en el colesterol.

Zapién destacó la diferencia entre un «alimento real procesado» (como las claras envasadas) y un «ultraprocesado», clave para elegir opciones nutritivas sin prejuicios.
1. ¿Las claras envasadas son artificiales?

Un mito extendido sugiere que las claras líquidas son un producto sintético. La realidad: son huevos 100% naturales, separados de su yema mediante tecnología de precisión. Este proceso industrializa la clara sin alterar su valor nutricional, manteniendo proteínas intactas.
La tecnología empleada garantiza un filtrado estéril, eliminando impurezas y asegurando un producto seguro para consumo directo o culinario.
2. Conservantes en las claras: ¿realidad o ficción?
Muchos consumidores evitan las claras envasadas por temor a aditivos químicos. Sin embargo, su conservación se logra mediante pasteurización, un método físico que aplica calor controlado para eliminar patógenos como la salmonela, sin cocinar la proteína.
Este proceso extiende su vida útil sin necesidad de conservantes artificiales, cumpliendo con estándares de seguridad alimentaria global.
3. Huevo y colesterol: ¿culpable o inocente?

Durante décadas, se vinculó el huevo con el aumento del colesterol en sangre. Hoy, la ciencia confirma que su impacto es mínimo: el 80% del colesterol corporal lo produce el hígado, no la dieta. El verdadero riesgo radica en las grasas trans y saturadas de alimentos ultraprocesados.
Zapién advierte: el problema no es el huevo, sino su preparación. Freírlo en aceite reutilizado o acompañarlo de tocino y harinas refinadas multiplica el riesgo cardiovascular. Una tortilla cocinada al vapor o hervida, en cambio, preserva sus beneficios sin añadir grasas dañinas.
Estudios recientes de la Asociación Americana del Corazón respaldan que, en personas sanas, hasta 7 huevos por semana no afectan negativamente los niveles de colesterol, siempre dentro de una dieta equilibrada.
¿Sigues evitando las claras envasadas o limitando tu consumo de huevo por estos mitos?








