Crianza bajo el foco: Shakira rompe el silencio sobre cómo protege a sus hijos de los peligros digitales en plena adolescencia.
La vida de Shakira ha dado un giro mediático tras revelar detalles íntimos de la crianza de sus hijos en Miami. Durante una entrevista con Henar Álvarez en el programa Al cielo con ella (TVE), la artista colombiana dejó claro que la fama no facilita la maternidad: Milan (13 años) y Sasha (11 años) crecen entre flashes, pero dentro de casa intentan llevar una rutina lo más normal posible.
Con su característica franqueza, Shakira detalló su estrategia frente a uno de los mayores desafíos actuales: el control tecnológico. «Ellos ya tienen la inteligencia y madurez para no buscar contenido inapropiado», aseguró. Sin embargo, las reglas en su hogar son claras: no tienen teléfono móvil, solo un iPad con acceso restringido. «Se lo entrego los sábados por la mañana, una hora como máximo», explicó, subrayando que el acceso a internet está severamente limitado.
YouTube: la prohibición absoluta
Entre todas las restricciones, una destaca por su contundencia: «Les prohibí YouTube directamente», declaró Shakira. No es un capricho, sino una medida de protección ante los riesgos que acechan a los menores en plataformas sin filtros adecuados. La cantante confía en que pronto los gobiernos adopten regulaciones más estrictas, como las recientes iniciativas en Australia y España, y asegura que sus hijos entienden el propósito de estas limitaciones.
La exposición mediática es otro frente que la familia enfrenta desde su separación de Gerard Piqué en 2022. Los rumores y la presión constante son parte de su realidad, pero Shakira insiste en enseñar a sus hijos a priorizar lo esencial. «Saben que la felicidad está en las cosas simples y que las redes sociales no reflejan la verdad», afirmó, rechazando la obsesión por buscar su nombre o el de sus padres en internet: «¿Para qué?«.
Infancia protegida: el legado que Shakira quiere dejar
Más allá de las pantallas, la filosofía de Shakira apunta a una crianza alejada del ruido del estrellato. «Quiero que vivan su infancia con la tranquilidad que yo no tuve», confesó. En un mundo donde cada paso de la familia es escrutado, ella se enfoca en construir un hogar donde lo cotidiano prevalezca sobre el glamour.
Su mensaje es claro: en una era de hiperconexión, proteger la inocencia de sus hijos es su máxima prioridad. Mientras el debate sobre el uso infantil de la tecnología sigue abierto, las decisiones de Shakira plantean una pregunta incómoda: ¿Estamos haciendo suficiente para resguardar a las nuevas generaciones de los excesos digitales?








