Muerte por monóxido de carbono: Una pareja de ancianos pierde la vida en circunstancias evitables.
Una pareja de aproximadamente 70 años falleció en la madrugada de este viernes dentro del baño de su vivienda en València, en lo que todo apunta a un caso de intoxicación por monóxido de carbono, generado por una combustión defectuosa de la caldera. El suceso, que ha conmocionado al barrio, pone de relieve los riesgos de los sistemas de calefacción mal mantenidos, especialmente en épocas de baja ventilación.
El trágico descubrimiento ocurrió cuando el hijo de la pareja, preocupado por la falta de respuesta, alertó a la Policía Nacional alrededor de las 2:00 a.m. Los agentes se desplazaron de inmediato al domicilio, ubicado en la avenida Giorgeta, donde confirmaron lo peor: los cuerpos sin vida de los ancianos dentro de la ducha. Según las primeras investigaciones, el hijo ya había cortado el suministro de gas al llegar, pero el daño estaba consumado.
Testigos cercanos al caso revelaron que la pareja tenía la costumbre de ducharse juntos, ya que uno de ellos sufría problemas de movilidad. Este detalle, junto con la ubicación de la caldera dentro del baño —un modelo que, según vecinos, presentaba fallos desde días atrás—, habría sido determinante en la tragedia. La combustión incompleta del aparato habría liberado gases tóxicos en un espacio cerrado y sin ventilación adecuada, provocando la asfixia.
¿Por qué aumenta el riesgo en invierno?
Este caso se enmarca en una tendencia alarmante: los accidentes por monóxido de carbono crecen un 15 % durante los meses fríos, según datos de protección civil. La razón es simple: el uso intensivo de calefacción, junto con ventanas y puertas cerradas para conservar el calor, reduce la circulación de aire y facilita la acumulación de gases letales. Expertos insisten en la revisión anual de calderas, chimeneas y estufas, así como en la instalación de detectores de monóxido homologados, dispositivos que podrían haber salvado a esta pareja.
Las víctimas, ambas nacidas en 1956 y de origen chino, residían en el inmueble desde hacía más de una década. Sus cuerpos fueron trasladados tras la correspondiente autorización judicial, mientras la investigación sigue abierta para determinar si hubo negligencia en el mantenimiento del sistema de gas. Fuentes policiales no descartan que la caldera llevara años sin una revisión técnica adecuada.
El suceso ha reavivado el debate sobre la seguridad en viviendas con instalaciones antiguas, especialmente en zonas urbanas donde muchos edificios superan los 40 años de antigüedad. ¿Cuántas muertes más se necesitarán para que las inspecciones de gas sean obligatorias y periódicas?








