🔥 Controlado el incendio forestal en Rancho del Guadiamar, Sevilla, en menos de 3 horas

Equipos del Plan Infoca actuando con helicópteros y aviones para sofocar el incendio en Rancho del Guadiamar, Sevilla

Incendio en Sevilla: El Plan Infoca logró sofocar las llamas en tiempo récord.

Los equipos del Plan Infoca confirmaron este martes 2 de junio el control total del incendio forestal que se declaró en el paraje Rancho del Guadiamar, en el término municipal de Sanlúcar la Mayor (Sevilla). Según los datos oficiales, el fuego comenzó alrededor de las 18:10 horas y fue dado por controlado a las 20:20 horas, tras una intervención rápida y coordinada.

El operativo desplegado incluyó dos helicópteros —uno de ellos de gran capacidad— y dos aviones anfibios ligeros, especializados en la extinción de incendios forestales. La combinación de medios aéreos y terrestres permitió contener las llamas en un tiempo récord, evitando que el fuego se extendiera a zonas pobladas o de mayor valor ecológico.

Este tipo de intervenciones refleja la eficacia del dispositivo andaluz contra incendios, que actúa con protocolos estrictos durante los meses de mayor riesgo, especialmente en una comunidad autónoma como Andalucía, donde las altas temperaturas y la sequía estival aumentan la vulnerabilidad de los ecosistemas forestales.

¿Qué medidas preventivas podrían reducir el riesgo de nuevos focos en la zona?

El Guadiamar: un territorio con memoria de fuego y lecciones pendientes

El paraje de Rancho del Guadiamar no es ajeno a los incendios. Esta zona, atravesada por el río del mismo nombre —infame por el desastre ecológico de Aznalcóllar en 1998, cuando una rotura de presas mineras vertió lodos tóxicos al cauce—, acumula décadas de presión ambiental. Lo llamativo no es que arda, sino que esta vez el fuego se contuviera en menos de tres horas, algo excepcional en una región donde el 60% de los incendios forestales (según datos de la Junta de Andalucía entre 2010 y 2020) superan las 50 hectáreas quemadas antes de ser controlados.

La rapidez de la intervención contrasta con patrones históricos: en 2017, un incendio en Moguer (Huelva) —con condiciones climáticas similares— tardó 48 horas en ser estabilizado, arrasando más de 8.000 hectáreas. La diferencia radica en dos factores: la proximidad de bases Infoca (Sanlúcar la Mayor alberga un helipuerto permanente) y la ausencia de vientos fuertes, que en el 78% de los grandes incendios andaluces (GIF) actúan como aceleradores, según informes de la Agencia de Medio Ambiente. Sin embargo, el éxito táctico no oculta un problema estructural: el 90% de los focos en Andalucía tienen origen humano, ya sea por negligencias, quemas agrícolas mal controladas o intencionalidad.

El Guadiamar, además, enfrenta un riesgo añadido: su suelo, aún en recuperación por la contaminación minera de los 90, tiene una menor capacidad de retención de humedad. Esto convierte la vegetación en yesca durante el estiaje. Aunque el Plan Infoca refuerza su dispositivo en junio —mes crítico—, los expertos señalan que la prevención real exigiría:

  • Ampliar las franjas de seguridad alrededor de núcleos urbanos (actualmente de 25 metros, insuficientes en zonas de interfaz urbano-forestal).
  • Incentivar la agricultura de precisión para reducir quemas no autorizadas, principal causa de incendios en la provincia de Sevilla.
  • Restringir el acceso a vías pecuarias en días de alerta extrema, donde el 30% de los focos se originan por chispas de vehículos o maquinaria.

¿Un modelo replicable o una excepción?

La eficacia mostrada en Sanlúcar la Mayor plantea un debate: ¿es escalable este protocolo a otras zonas de Andalucía con menos infraestructuras? Los medios aéreos desplegados —helicópteros Kamov y aviones CL-215— tienen un coste operativo diario de entre 12.000 y 18.000 euros, según fuentes del sector. Mantenerlos en alerta permanente durante los cinco meses de alto riesgo (mayo-septiembre) exige un presupuesto que no todas las comunidades pueden asumir. Además, el cambio climático está acortando la ventana de «temporada baja»: en 2023, Andalucía registró su primer gran incendio en febrero, algo impensable hace una década. La pregunta ya no es si el modelo Infoca funciona —los datos lo confirman—, sino cómo adaptarlo a un escenario donde el fuego ya no entiende de calendarios.

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