«Alerta roja en Andalucía: preemergencia por incendios simultáneos en 3 provincias»

Columna de humo denso sobre Canillas de Aceituno durante los incendios Andalucía con helicópteros extintores en acción

Incendios forestales en Andalucía: La comunidad autónoma activa protocolos de emergencia ante múltiples focos activos.

El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias en funciones, Antonio Sanz, ha decretado la fase de preemergencia (situación operativa 0) del Plan Infoca —el dispositivo andaluz de extinción de incendios forestales—. La decisión responde a la simultaneidad de fuegos en Almería, Huelva y Málaga, agravada por la reciente extinción de un cuarto incendio en Zahara de la Sierra (Cádiz), que mantuvo en jaque a los equipos durante horas.

Sanz justificó la medida en un mensaje en X (antes Twitter), destacando dos factores críticos: el aumento repentino de temperaturas —con termómetros superando los 40°C en zonas interiores— y las previsiones meteorológicas adversas, que anunciaban vientos racheados y baja humedad relativa. «La anticipación es clave para prevenir riesgos«, subrayó el consejero, quien recordó que Andalucía enfrenta un verano con alto riesgo de incendios según los informes de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

Málaga: desalojos y medios aéreos en Canillas de Aceituno

El incendio más crítico se registra en el término municipal de Canillas de Aceituno (Málaga), donde las llamas han obligado al desalojo preventivo de una decena de vecinos de tres viviendas rurales. El dispositivo desplegado incluye:

  • 9 medios aéreos (entre helicópteros y aviones anfibios).
  • 12 unidades terrestres (brigadas de extinción y vehículos nodriza).
  • Equipos de coordinación desde el Puesto de Mando Avanzado (PMA).

Las autoridades han cerrado accesos a la zona y recomiendan a la población evitar áreas cercanas al fuego. El humo, visible desde varios kilómetros, ha activado alertas en municipios colindantes como Sedella y Salares.

Huelva: estabilización en la Cuenca Minera sin riesgo para la población

En Huelva, el incendio declarado en la Cuenca Minera —concretamente en el entorno de Atalaya Riotinto Minera— mantiene en alerta a los equipos, aunque las llamas están «en fase de estabilización«, según fuentes del Ayuntamiento de Minas de Riotinto. El operativo cuenta con:

  • 6 medios aéreos (incluyendo un helicóptero de gran capacidad).
  • 15 unidades terrestres (con apoyo de maquinaria pesada para cortafuegos).

Las autoridades locales han tranquilizado a los vecinos: «No hay riesgo para la población«, aunque se mantiene el nivel 1 de alerta por posibles repuntes. El fuego, que arrasó inicialmente unas 50 hectáreas de matorral y pinar, se originó cerca de antiguas explotaciones mineras, lo que añade complejidad a las labores de extinción.

Almería: humo visible desde la capital y refuerzos aéreos

El tercer frente activo se ubica en el paraje Las Minas de Alhama de Almería, donde las llamas generan columnas de humo visibles desde el norte de la capital. El Plan Infoca ha desplegado:

  • Un helicóptero semipesado para descargas de agua desde el aire.
  • Un camión autobomba para proteger viviendas aisladas.
  • Tres brigadas terrestres especializadas en orografía compleja.

El incendio, que se declaró sobre las 14:30 horas de este martes, avanza por una zona de vegetación seca y pendientes pronunciadas, lo que dificulta el acceso de los medios terrestres. Protección Civil ha emitido un aviso a los agricultores de la zona para que eviten trabajos con maquinaria que pueda generar chispas.

¿Podrá Andalucía contener estos focos antes de que las temperaturas alcancen su pico esta semana?

Andalucía y el fuego: ¿Por qué la región es un polvorín en verano?

La preemergencia decretada en Andalucía no es un hecho aislado, sino el reflejo de un patrón recurrente: la comunidad lidera año tras año las estadísticas de incendios forestales en España. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica, entre 2012 y 2022, la región concentró cerca del 30% de los grandes incendios forestales (GIF) del país, con más de 200.000 hectáreas calcinadas en esa década. Pero ¿qué convierte a Andalucía en un escenario tan vulnerable?

El problema radica en la combinación de tres factores estructurales. Primero, su clima mediterráneo semiárido, con veranos largos y secos que secan la vegetación hasta convertirla en yesca. Segundo, la abandonada gestión forestal: según informes de la Sociedad Española de Ciencias Forestales, más del 60% de los montes andaluces carecen de tratamientos selvícolas adecuados, lo que acumula biomasa inflamable. Tercero, la presión humana, desde negligencias (el 95% de los incendios tienen origen antropogénico, según la Junta) hasta la urbanización dispersa en interfaces bosque-vivienda, que multiplica los riesgos.

  • Cambio climático acelerado: Andalucía registra un aumento de 1,3°C en la temperatura media desde los años 80 (AEMET), con olas de calor más intensas y prolongadas. En 2023, se batió el récord de 47,6°C en Montoro (Córdoba), la temperatura más alta jamas registrada en España.
  • Patrón de igniciones: El 70% de los incendios en la región ocurren entre junio y septiembre, pero los «grandes incendios» (más de 500 ha) se concentran en julio y agosto, coincidiendo con el turismo masivo y las labores agrícolas.
  • Coste económico oculto: Más allá de la extinción, los incendios generan pérdidas indirectas. Por ejemplo, el fuego de Sierra Bermellón (Málaga, 2021) destruyó 9.000 ha y afectó a la industria apícola local, con daños estimados en más de 5 millones de euros solo en ese sector.

El futuro: ¿Hacia una «mediterraneización» del fuego?

Los modelos climáticos apuntan a que Andalucía podría enfrentar, hacia 2050, un escenario de «incendios de sexta generación» —término acuñado por expertos para describir fuegos de alta intensidad, impredecibles y con capacidad de regenerar sus propias condiciones meteorológicas (como tormentas de fuego). La solución no está solo en más medios de extinción, sino en políticas de prevención integrales: desde la recuperación de oficios tradicionales (como pastores que limpian el monte con ganado) hasta la revisión del modelo urbanístico que permite construir en zonas de alto riesgo. El Plan Infoca, pionero en los 90, necesita ahora una actualización que incluya inteligencia predictiva con satélites y acuerdos con propietarios privados para gestionar el 75% del territorio forestal andaluz, que es de titularidad no pública. La pregunta ya no es si habrá más incendios, sino cómo evitar que se conviertan en catástrofes sociales.

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