Inversión en ladrillos de lujo: Las celebridades apuestan por reformar propiedades históricas para multiplicar su valor. Brooklyn Heights lidera este fenómeno.
El director de The Hunger Games, Gary Ross, acaba de listar su residencia en Brooklyn, Nueva York por US$10.6 millones, casi el doble de los US$5.4 millones que pagó en 2021 junto a su esposa, Claudia Solti. La propiedad, adquirida hace solo cinco años, refleja una estrategia cada vez más común entre figuras públicas: comprar inmuebles con potencial histórico, someterlos a reformas de alto nivel y relanzarlos al mercado con una plusvalía significativa.
La mansión, construida en 1850, ha sido objeto de una renovación integral que fusiona su esencia clásica con tecnología y comodidades modernas. Según el listado oficial, el inmueble —ubicado en la exclusiva calle Clinton, en los límites de Brooklyn Heights— se presenta como «una oportunidad excepcional para adquirir una residencia de piedra rojiza», un estilo arquitectónico icónico en la zona.
Una joya arquitectónica de 6 niveles y 6,474 pies cuadrados
La propiedad distribuye sus 6,474 pies cuadrados en seis plantas, albergando:
- 5 dormitorios y 7 baños completos, incluyendo suites principales con vistas privilegiadas.
- Vestíbulo de bienvenida con detalles originales restaurados, salón principal y comedor formal para eventos.
- Cocina profesional equipada para chefs, lavandería independiente y múltiples salas multiusos.
- Áreas de bienestar: gimnasio profesional, spa con sauna y zonas de relajación.
- cine privado, un lujo cada vez más demandado en residencias de alto standing.
El agente inmobiliario a cargo, Carl Gambino (de Compass), destaca que la casa «está pensada tanto para el entretenimiento sofisticado como para la vida cotidiana, con espacios versátiles en cada nivel que permiten desde reuniones sociales hasta retiros privados».
Ubicación privilegiada: entre cultura y exclusividad
Más allá de sus atributos internos, la propiedad gana valor por su entorno. Situada a minutos del paseo marítimo de Brooklyn, la zona ofrece acceso inmediato a:
- Restaurantes con estrella Michelin y cafés de especialidad.
- Galerías de arte contemporáneo y tiendas de diseño.
- Servicios premium, desde boutiques hasta centros médicos de élite.
Brooklyn Heights, conocido por su ambiente residencial de élite y su arquitectura preservada, se ha consolidado como uno de los barrios más cotizados de Nueva York, con una revalorización media del 15% anual en propiedades reformadas.
La venta de Ross no es un caso aislado: en los últimos dos años, al menos 12 celebridades han seguido patrones similares en la misma zona, según datos de The Real Deal. ¿Se trata de una burbuja inmobiliaria o de una tendencia sostenible en el mercado de lujo?








