Alta cocina coreana: cómo Netflix convirtió a los chefs en estrellas globales

Chef Jun Lee preparando su plato estrella Hanwoo y Banchans en SOIGNÉ, restaurante de alta cocina coreana en Seúl

Revolución gastronómica: La alta cocina coreana ya no es un misterio para los comensales. Hoy, los chefs son celebridades y sus restaurantes, templos de culto.

Cuando el chef surcoreano Jun Lee inauguró SOIGNÉ en Seúl hace 13 años, explicar el concepto de alta cocina era su principal desafío. Los clientes, acostumbrados a pedir a la carta, cuestionaban el menú de degustación y los tiempos prolongados de una experiencia gourmet. Hoy, la escena es radicalmente distinta: los comensales indagan sobre combinaciones de sabores, técnicas innovadoras y la filosofía detrás de cada plato.

Alta cocina coreana: cómo Netflix convirtió a los chefs en estrellas globales

El restaurante SOIGNÉ pasó de ser un proyecto arriesgado a un referente de la cocina moderna de Seúl, donde las reservas se agotan en minutos.

El fenómeno que lo cambió todo: «Culinary Class Wars»

El chef Jun Lee prepara comida para una foto en su restaurante SOIGNÉ en Seúl, Corea del Sur, el jueves 29 de enero de 2026.El chef Jun Lee prepara comida para una foto en su restaurante SOIGNÉ en Seúl, Corea del Sur, el jueves 29 de enero de 2026.
El chef Jun Lee prepara comida para una foto en su restaurante SOIGNÉ en Seúl, Corea del Sur, el jueves 29 de enero de 2026.
Crédito: AP

El éxito de la serie de Netflix «Culinary Class Wars» (Guerra de Clases Culinarias) es el detonante de esta transformación. El programa, que enfrenta a chefs con estrellas Michelin («cuchara blanca») contra talentos emergentes («cuchara negra»), no solo capturó la atención global, sino que redefinió el consumo de la gastronomía coreana.

  • Impacto en números: La segunda temporada alcanzó el número 1 en el Global Top 10 de Netflix, con más de 50 millones de horas vistas en su primera semana.
  • Efecto en reservas: Plataformas como CATCHTABLE registraron un aumento del 303% en reservas para los restaurantes participantes tras el estreno.
  • Demanda sin precedentes: Un evento temporal en Seúl atrajo a 450.000 personas para competir por solo 150 plazas, demostrando el poder de la serie para movilizar masas.

De la cocina a la fama: chefs que son íconos

Para chefs como Kim Sung-woon, del restaurante Table for Four, el cambio ha sido abismal. Las reservas se triplicaron, y ahora recibe cartas de admiradores jóvenes y peticiones constantes de fotografías, algo impensable hace una década. «Antes éramos invisibles; hoy, somos referentes para una generación», comenta Sung-woon.

El fenómeno ha invertido una tendencia histórica: los surcoreanos ahora desplazan a los turistas en la lucha por una mesa. En SOIGNÉ, las reservas de locales se agotan con semanas de antelación, dejando a los visitantes extranjeros con pocas opciones.

La identidad coreana en cada plato

La serie no solo popularizó la alta cocina coreana, sino que también redefinió su esencia. Para el chef Jun Lee, la gastronomía de su país va más allá de los ingredientes:

«No se trata de recetas, sino de los hábitos de vida que hemos construido durante siglos».

Un ejemplo claro es su plato estrella, Hanwoo y Banchans. Mientras en Occidente las banchan (guarniciones) suelen considerarse accesorios, en Corea son el corazón de la comida. «Sin ellas, la mesa está incompleta», explica Lee. Esta filosofía, antes desconocida para el público global, ahora es celebrada en cada episodio de la serie.

Los desafíos que acechan al boom gastronómico

A pesar del éxito, la industria enfrenta obstáculos críticos:

  1. Falta de personal capacitado: La pandemia dejó un vacío en el sector servicio, y la demanda actual supera la oferta de profesionales.
  2. Mercado más competitivo: La alta cocina ya no es un nicho; hoy, los comensales exigen experiencias memorables y no perdonan errores.
  3. ¿Moda pasajera o revolución duradera?: El reto es trascender el hype de las redes sociales y consolidar un legado cultural.

El chef Kim Sung-woon lo resume así: «El mundo nos está mirando. Ahora, el desafío es demostrar que esto no es una tendencia, sino el futuro de la gastronomía».

Referencia de contenido: consultar fuente original aquí
Etiquetado: