Cantabria supera las **10.000 ha quemadas** en 2026 y cierra el INFOCANT con un solo fuego activo

Bosque quemado en Cantabria tras los incendios de 2026 con 10.000 hectáreas afectadas y equipos de extinción trabajando en la zona

Incendios en el norte: Cantabria bate récords con más de 10.000 hectáreas arrasadas en 2026, un 20% más que en todo 2025.

El Gobierno de Cantabria ha desactivado este martes el Plan INFOCANT y rebajado al nivel 1 el Operativo de Extinción de Incendios Forestales tras una «mejora notable» en la situación. La decisión llega después de ocho días de alerta máxima, con un balance provisional de 649 incendios registrados desde enero —183 solo en el último episodio— y 11 conatos en las últimas 24 horas. El único foco activo persiste en La Rasa (Vega de Liébana), mientras los fuegos de Campollo (controlado) y el Mirador del Corzo (estabilizado, cerca del Puerto de San Glorio) reducen su virulencia.

La clave del cambio ha sido la combinación de temperaturas en descenso, lluvias localizadas y el trabajo de 150 efectivos desplegados en tierra y aire, según fuentes de la Consejería de Medio Ambiente. Sin embargo, las cifras alarmantes —10.000 hectáreas calcinadas, superando las 8.300 de 2025— sitúan a esta temporada como la peor en una década para la región. «No es normal quemar en abril el equivalente a un año entero», advirtió Ángel Serdio, director general de Montes y Biodiversidad.

¿Por qué Cantabria arde más que nunca?

El cambio climático acelera la sequía en el norte peninsular, donde las olas de calor tempranas y los vientos secos han convertido bosques antes húmedos en polvorines. Serdio destacó que, aunque la superficie afectada en 2026 es un 20% mayor que la de 2025, «el verdadero problema es la intensidad: los incendios actualesson más rápidos y difíciles de controlar».

Los datos reflejan una tendencia nacional: comunidades como Galicia o Asturias también registran aumentos del 30% en superficie quemada respecto a sus medias históricas. En Cantabria, el 80% de los incendios han sido intencionados o por negligencia, según el Servicio de Protección Civil. «Un cigarrillo mal apagado o una quema agrícola sin permiso bastan para desatar el caos», explicó un portavoz del 112.

El agradecimiento a los héroes anónimos

Serdio dedicó palabras de reconocimiento a los equipos que lucharon «ocho jornadas pendo» (término cántabro para «sin descanso») contra las llamas:

  • Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) del Ministerio para la Transición Ecológica.
  • Agentes del Medio Natural y técnicos de guardia de la Dirección General de Montes.
  • Emisoristas (especialistas en comunicaciones de emergencia) y voluntarios de Protección Civil.
  • Pilotos de helicópteros y aviones anfibios, clave para frenar el avance en zonas de difícil acceso.

Cantabria supera las: «Sin su coordinación, habríamos perdido el doble de hectáreas «, afirmó el director, quien recordó que el 90% de los fuegos se sofocaron en menos de una hora gracias a la detección temprana desde torres de vigilancia y drones.

«Sin su coordinación, habríamos perdido el doble de hectáreas«, afirmó el director, quien recordó que el 90% de los fuegos se sofocaron en menos de una hora gracias a la detección temprana desde torres de vigilancia y drones.

¿Qué pasa ahora? Medidas urgentes

Aunque el INFOCANT se desactiva, Cantabria mantendrá:

  • Prohibición absoluta de quemas agrícolas hasta nuevo aviso.
  • Vigilancia 24/7 en zonas de alto riesgo como Liébana o los valles pasiegos.
  • Refuerzo de brigadas en fines de semana y días de alerta meteorológica.
  • Campañas de concienciación en colegios y ayuntamientos: «Un fuego evitable es un bosque salvado«, reza el eslogan.

Serdio avanzó que se estudiarán nuevas sanciones para negligencias y se impulsará un plan de repoblación con especies autóctonas resistentes al fuego, como el roble o el haya. «No podemos permitir que esto se repita», sentenció.

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