Colombia paga el endeudamiento más caro en 15 años: 5 riesgos que amenazan su economía

Gráfico de bonos soberanos de Colombia con tasas de interés superando el 15% en 2026, marcando récord histórico

Deuda pública en máximos: Colombia enfrenta en 2026 su peor escenario de financiamiento en una década, con tasas de interés que superan el 15% y un mercado que castiga sus bonos soberanos.

El costo de la deuda pública no es un problema abstracto: se traduce en cuotas más altas para créditos hipotecarios, recortes en hospitales públicos y obras paralizadas. En mayo de 2026, el índice de deuda de Corficolombiana se desplomó un 2,34% en solo un mes, mientras el Gobierno pagaba 13,9% por títulos a un año —la tasa más alta desde 2011. El reloj ya corre: en 12 meses, ese dinero deberá devolverse con intereses, pero el mercado duda de que Colombia pueda refinanciarlo a precios razonables.

El contraste es brutal: a principios de año, un TES a un año costaba 11,49%; hoy, en la subasta #20 de Títulos de Corto Plazo (TCO), rozó el 14%. Los bonos a 10 años superan el 14,5%, y algunas emisiones directas han tocado el 15%. «El mercado ya asume un riesgo de default sobre la deuda colombiana«, advirtió el analista Pablo García, recordando que en un año esa deuda deberá refinanciarse… ¿a qué precio?

La señal más alarmante llegó esta semana: el Gobierno necesitaba $900.000 millones, pero solo aceptó $650.000 millones porque los $200.000 millones restantes llegaban con tasas «inaceptables». El mercado no quiso —o no pudo— cubrir la demanda.

Colombia paga el endeudamiento más caro en 15 años: 5 riesgos que amenazan su economía

En mayo, el Ministerio de Hacienda triplicó una subasta de TES (de $1 billón a $3 billones), lo que encendió alertas sobre una posible urgencia de liquidez. El contexto global empeora las cosas: esa misma semana, el Tesoro de EE.UU. colocó bonos a 30 años al 5,046% —el nivel más alto desde 2007—, reduciendo el apetito por deuda emergente. Colombia no fue la excepción.

El dato más crudo: en la segunda semana de mayo, el Gobierno emitió bonos que rompieron la barrera del 15% de rendimiento. «Los TES pasaron del 9,6% al 13% mientras el Banco de la República bajaba tasas, y ahora están en 14,9% con una política monetaria estancada», explicó Felipe Campos, de Alianza Valores. Su diagnóstico es contundente: «El Gobierno le subió las tasas al país, no el Banco de la República«.

Incluso en la subasta del 20 de mayo, Hacienda recurrió a TES en UVR (atados a inflación) con plazos hasta 2062, pagando tasas de corte de 7,880%. Una apuesta arriesgada: endeudarse a largo plazo con instrumentos indexados a la inflación, justo cuando el país enfrenta presiones inflacionarias.

Colombia paga el endeudamiento más caro en 15 años: 5 riesgos que amenazan su economía

Ante este escenario, los economistas Montañez y Germán Machado identificaron cinco riesgos críticos que enfrenta Colombia por financiarse a tasas récord. Riesgos que, según advierten, podrían llevar al país a un círculo vicioso de deuda insostenible.

1. La deuda pública ya cuesta más que nunca

Colombia pagó casi 14% por endeudarse a un solo año, una tasa «extremadamente alta para un país que necesita refinanciar deuda constantemente», según Montañez. Germán Machado fue más allá: «La desconfianza ha llevado a que inversionistas cobren tasas superiores al 15%, algo inédito en años». El costo es tal que el pago de intereses ya devora más del 5% del PIB —recursos que dejan de invertirse en educación, salud o infraestructura.

2. Menos plata para hospitales, más para banqueros

Cuando el Estado paga tasas estratosféricas, el presupuesto se desvía de lo social a lo financiero. «Cada peso que va a intereses es un peso que no llega a un colegio, un hospital o una carretera», explicó Machado. Pero el efecto es aún peor: el crédito se encarece para todos. Comprar una casa, usar una tarjeta o financiar un negocio se convierte en un lujo. «El Gobierno no solo hipotecó el futuro, sino el presente de los colombianos«, sentenció.

3. El mercado desconfía: riesgo país al rojo

Las tasas del 14%-15%, el riesgo país (casi el doble que el de Brasil) y la caída en la demanda de bonos soberanos son síntomas de un problema mayor: los inversionistas no creen en la solvencia de Colombia. Para el ciudadano común, esto significa inflación desbordada y devaluación acelerada. «Los ahorros se diluirán, los arriendos y el transporte se encarecerán, y el peso perderá valor rápidamente», advirtió Machado.

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