Diplomacia en Berlín: Ucrania y sus aliados occidentales anunciaron un acuerdo sobre garantías de seguridad y apoyo económico, pero Rusia aún no ha sido consultada y los detalles clave siguen sin definirse.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, y enviados estadounidenses como Steve Witkoff y Jared Kushner cerraron en Berlín un paquete de medidas que incluye garantías similares al Artículo 5 de la OTAN, aunque sin membresía plena para Kiev. El canciller alemán, Friedrich Merz, expresó su esperanza en un alto el fuego navideño, mientras los mercados reaccionaban con una caída del petróleo por debajo de los US$60 por barril, ante la expectativa de mayor suministro ruso.
Zelensky celebró el consenso del 90% en los temas discutidos, pero advirtió que, si Rusia rechaza los términos, Estados Unidos podría aumentar sanciones y el envío de armas. «Creo que lo presionarán», declaró el mandatario, quien viajó a La Haya para impulsar una comisión internacional que reclame daños de guerra a Moscú.
Garantías de seguridad: ¿un escudo real?
El acuerdo prevé que, en caso de un nuevo ataque ruso, Occidente respondería con «fuerza armada, inteligencia, asistencia logística y acciones económicas», según funcionarios europeos. Sin embargo, no habrá tropas estadounidenses en suelo ucraniano, y la misión de supervisión del alto el fuego estaría liderada por Washington, aunque con participación europea.
Ucrania mantendría su ejército de 800.000 soldados, respaldado por una «coalición de voluntarios» europeos y apoyo indefinido de EE.UU. para seguridad aérea y marítima. «El objetivo es ayudar a regenerar las fuerzas ucranianas», explicaron fuentes militares, que discutirán detalles en Miami en los próximos días.
Financiación: activos rusos en la mira
El plan económico incluye un paquete de reconstrucción elaborado por el Banco Mundial y BlackRock, con fondos europeos. La UE, que ha congelado 210.000 millones de euros en activos rusos, debate usar parte de ellos para un «préstamo de reparaciones» de 90.000 millones de euros para Ucrania hasta 2027. Sin embargo, Bélgica —donde se ubican la mayoría de los fondos— y otros países disidentes frenan la iniciativa, con objeciones también desde Washington.
Zelensky insistió en que Rusia «cuenta cada dólar perdido», pero EE.UU. se muestra reacio a usar los activos rusos para compensar a Ucrania. Una versión inicial del plan estadounidense proponía proyectos bilaterales con Moscú, buscando su «reincorporación a la economía global».
El obstáculo territorial: Donbás en disputa
Rusia exige la entrega total del Donbás, incluidas zonas aún controladas por Ucrania. Funcionarios estadounidenses sugirieron convertir la región en una «zona económica libre», pero Zelensky rechazó ceder soberanía: «Cualquier retirada ucraniana debe ir acompañada de una retirada rusa», afirmó.
Los enviados de Trump, Witkoff y Kushner, confían en que acuerdos comerciales garantizarán la paz, aunque su lenguaje ambiguo genera dudas. «No hay aliados ni enemigos permanentes», declaró un funcionario, pero críticos como Ivo Daalder, exembajador de EE.UU. ante la OTAN, advierten: «Putin no aceptará garantías de seguridad ni tropas de la OTAN en Ucrania. Esto es para complacer a Trump, no para un acuerdo real».
¿Optimismo infundado?
Las garantías occidentales dependen de despliegues europeos con escasas tropas disponibles, liderados por un EE.UU. cuya disposición a defender a Ucrania es cuestionable. «Las promesas que imitan el Artículo 5 pierden valor cuando el compromiso de EE.UU. con la OTAN es ambivalente», señalan analistas.
La financiación para la reconstrucción sigue sin claridad, y el mayor logro territorial es que EE.UU. —que antes proponía reconocer la soberanía rusa sobre territorios ocupados— ahora acepta no hacerlo. Pero la pelota está en la cancha de Putin: algunos creen que podría aceptar concesiones para dividir a Ucrania de la OTAN, mientras otros lo ven improbable.
«De ninguna manera acepta garantías de seguridad ni presencia de la OTAN», reiteró Daalder. En 1914, la tregua navideña entre alemanes y aliados duró poco. En Ucrania, ni siquiera eso parece posible.
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