Netanyahu y Trump: victoria política, pero dudas para Israel en Gaza y Turquía

Benjamin Netanyahu y Donald Trump en reunión diplomática en Mar-a-Lago, discutiendo el futuro de Gaza y la alianza estratégica entre Israel y EE.UU.

Alianza clave: Benjamin Netanyahu logró un respaldo público de Donald Trump en su visita a Mar-a-Lago, pero las promesas diplomáticas quedaron en el aire.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, recibió un espaldarazo político crucial durante su reunión con el presidente estadounidense Donald Trump en Florida el 29 de diciembre de 2025. Trump lo calificó como «un primer ministro de guerra al más alto nivel» y advirtió que, sin su liderazgo, «Israel ahora mismo no existiría». Para Netanyahu, en desventaja en las encuestas rumbo a las elecciones de 2026, el apoyo de Trump fue un regalo propagandístico.

El mandatario estadounidense no solo elogió a Netanyahu, sino que lo invitó a su fiesta de Nochevieja y aseguró que un indulto por sus juicios por corrupción estaba «en camino», tras hablar con el presidente israelí Isaac Herzog. La oficina de Herzog negó cualquier conversación al respecto, pero el daño —o beneficio— ya estaba hecho.

Objetivos diplomáticos: promesas ambiguas

Israel buscaba dos compromisos claros de Trump: primero, que Estados Unidos no iniciara la reconstrucción de Gaza hasta que Hamas se desarmara por completo y devolviera el último cuerpo de un rehén. Segundo, que Turquía no participara en la fuerza de seguridad internacional para Gaza. En ambos casos, Trump evitó dar garantías firmes.

El presidente advirtió que Hamas tenía «muy poco tiempo para desarmarse» o enfrentaría consecuencias graves, pero no lo estableció como condición para avanzar en su plan de paz. Funcionarios estadounidenses confirmaron en privado que la reconstrucción de Gaza comenzaría «en cuestión de semanas», aunque reconocieron que el desarme de Hamas llevaría más tiempo.

Turquía y los F-35: un revés para Netanyahu

Las declaraciones de Trump sobre Turquía fueron aún más preocupantes para Israel. Elogió al presidente turco Recep Tayyip Erdogan como «un muy buen amigo» y dejó abierta la posibilidad de que tropas turcas participen en Gaza. Además, confirmó que evalúa vender cazas furtivos F-35 a Turquía, lo que erosionaría la ventaja militar israelí en la región.

Netanyahu encontró algo de consuelo en las duras palabras de Trump sobre Irán, que según Israel ha aumentado su producción de misiles balísticos desde la guerra de 12 días en junio. «Si Irán intenta recuperar su posición, los aplastaremos», advirtió Trump, aunque aclaró que preferiría un acuerdo diplomático.

Premios y realidades

Durante un almuerzo en Mar-a-Lago, Trump se quejó de no haber ganado el Premio Nobel de la Paz, a pesar de sus logros en acuerdos de paz. Netanyahu lo consoló sugiriéndole que reciba el Premio Israel por su apoyo al pueblo judío. Trump, convencido de haber puesto fin a las guerras de Israel, podría no estar dispuesto a ofrecer las garantías de seguridad que Netanyahu necesita, más allá de los beneficios políticos personales.

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