Precio récord de la carne: El kilo supera los $31.800 en Colombia, un 15,6% más que en 2025.
El Gobierno colombiano activó un plan de emergencia para contener el alza desbordada del precio de la carne, que en abril de 2026 alcanzó un promedio nacional de $31.819 por kilo, según datos del Sipsa-Dane. La medida estrella —prohibir la exportación de ganado bovino menor de dos años— fue anunciada por la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, con el objetivo de retener la oferta interna y aliviar la presión sobre los consumidores. Sin embargo, la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) asegura que la estrategia no logrará reducir los precios y, peor aún, podría desatar efectos colaterales graves para el sector.
El incremento acumulado en los últimos 12 meses (15,6%) ha encendido las alarmas en un país donde la carne es un producto básico en la canasta familiar. El kilo, que en abril de 2025 costaba $27.502, ahora supera los $30.000 en la mayoría de las regiones, con picos cercanos a los $35.000 en ciudades como Bogotá y Medellín.
Fedegán desmonta el argumento oficial: «El problema no son las exportaciones»
Óscar Cubillos Pedraza, jefe de Planeación Económica de Fedegán, fue contundente al descartar que las ventas al exterior sean las responsables del encarecimiento. «Le aseguro que en tres meses, con el freno a las exportaciones y estas restricciones, el precio de la carne no bajará en Colombia«, declaró. Según el gremio, el verdadero motor del alza es el aumento del consumo interno, impulsado por una mayor demanda postpandemia y un poder adquisitivo que, aunque erosionado, aún prioriza este alimento.
Los datos respaldan su postura: las exportaciones de ganado en pie cayeron un 12% en 2025 debido a la devaluación del peso frente al dólar, que encareció los costos para los compradores extranjeros. «Lo que dinamiza el precio es el mayor consumo, no las exportaciones, que hoy representan menos del 1% del inventario nacional«, insistió Cubillos.
Cifras que dejan en evidencia la medida del Gobierno
El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) reveló que en 2025 se exportaron 227.429 reses en pie, equivalente al 0,7% del hato ganadero nacional (30,3 millones de cabezas). Otra métrica clave es la tasa de extracción (sacrificio + exportación), que se ubica en 16%, muy por debajo del 30% que históricamente activa alertas por desabastecimiento.
Para Fedegán, estos números demuestran que la restricción es innecesaria y podría generar distorsiones. «Si el Gobierno quiere atacar el precio, debería mirar otros eslabones de la cadena, como los costos de producción o la especulación en mataderos«, señaló un informe interno del gremio.
Riesgo económico: pérdida de mercados y auge del contrabando
La medida amenaza con romper relaciones comerciales con Medio Oriente, donde los compradores prefieren animales jóvenes (menores de dos años). «Nos reemplazarán con proveedores de Brasil o Uruguay. No van a esperar a que tengamos ganado de más edad«, advirtió Cubillos. El gremio estima que las exportaciones podrían caer en 100 millones de dólares anuales, afectando a pequeños y medianos productores.
Otro riesgo latente es el contrabando de ganado. «Con estas restricciones, lo único que lograremos es incentivar la ilegalidad. Ya hay reportes de movimientos no registrados en zonas de frontera«, alertó el directivo. Según la Política Nacional de Ganadería, el contrabando representa el 8% del comercio de carne en el país, cifra que podría duplicarse con la nueva normativa.
¿Qué falla en la cadena de suministro de la carne en Colombia?
El debate trasciende las exportaciones. Expertos señalan tres problemas estructurales que el Gobierno ignora:
- Baja productividad: Colombia sacrifica 6,5 millones de reses al año, pero el 40% proviene de sistemas extensivos con baja eficiencia.
- Concentración de mataderos: El 60% de la faena se realiza en solo 10 plantas, lo que limita la competencia y eleva márgenes.
- Logística costosa: El transporte de ganado desde regiones como Casanare o Meta encarece el producto final en un 15%.
Fedegán advierte: el: Mientras el Gobierno insiste en controles, Fedegán propone incentivos a la producción (como créditos blandos para pequeños ganaderos) y mejorar la trazabilidad para combatir el contrabando. » La solución no es prohibir, sino producir más y mejor «, concluyó Cubillos. La pregunta que queda en el aire: ¿Aguantará el consumidor otro año con carne a $35.000 el kilo?
«Sin atacar estos nudos, ninguna restricción a las exportaciones tendrá impacto real en el precio«, advierte un estudio de la Universidad Nacional.
El futuro: ¿más regulación o libre mercado?
Mientras el Gobierno insiste en controles, Fedegán propone incentivos a la producción (como créditos blandos para pequeños ganaderos) y mejorar la trazabilidad para combatir el contrabando. «La solución no es prohibir, sino producir más y mejor«, concluyó Cubillos. La pregunta que queda en el aire: ¿Aguantará el consumidor otro año con carne a $35.000 el kilo?








