Xi Jinping y la purga militar: claves de una estrategia opaca

Xi Jinping en un discurso con un general dándole la espalda, simbolizando la tensión en el Ejército Popular de Liberación por la purga militar

Purga histórica: Xi Jinping sacude al Ejército Popular de Liberación con la destitución de dos generales clave, reavivando métodos de análisis de la Guerra Fría.

La fotografía de un general dando la espalda a Xi Jinping durante un discurso en 2023 se convirtió en la primera señal visual de un distanciamiento que culminó con la investigación de los generales Zhang Youxia y Liu Zhenli. Cuatro días antes del anuncio oficial, su ausencia en un reportaje televisivo del Partido Comunista encendió las alarmas entre analistas, reviviendo la pekinología, el arte de descifrar la política china a través de señales indirectas.

El Ministerio de Defensa acusó a ambos de «pisotear gravemente» el sistema de presidencia que consolida el poder absoluto de Xi sobre el EPL. Cinco delitos fueron enumerados, pero este destacó: una clara insinuación de que intentaron socavar su autoridad, según observadores.

El regreso de la pekinología

La opacidad del régimen de Xi ha obligado a los analistas a desempolvar técnicas de la era maoísta. Durante décadas, la apertura de China permitió acceder a intermediarios de poder y triangular entre facciones del Comité Permanente del Politburó. Hoy, con el liderazgo colectivo eliminado, solo Xi decide, y no revela nada. «La política china nunca fue clara, pero ahora es un laberinto», señala un experto.

K. Tristan Tang, de la Fundación Jamestown, propuso una teoría audaz: Zhang Youxia habría desobedecido la orden de Xi de preparar una invasión a Taiwán para 2024. Su análisis se basó en discrepancias lingüísticas en discursos oficiales sobre la «lucha militar». Sin embargo, la teoría choca con un dato clave: el general He Weidong, purgado en 2023, había liderado ejercicios militares exitosos cerca de la isla.

Señales visuales: ¿evidencia o espejismos?

La expulsión de Hu Jintao del escenario durante una reunión del partido en 2022 se interpretó como un símbolo de divisiones internas. Los medios estatales atribuyeron el incidente a problemas de salud, pero para los analistas fue una pista irresistible. Wu Guoguang, exfuncionario y ahora profesor en Stanford, advierte sobre los riesgos de la sobreinterpretación. «Una caligrafía de Chen Yun me hizo creer que mi jefe tenía su apoyo. Años después, descubrí que estaba equivocado», relata.

Lenguaje y poder: lo que sí se puede descifrar

Neil Thomas, de la Sociedad de Asia, subraya que el lenguaje oficial es la única herramienta para entender las prioridades de Xi, aunque con límites. «Podemos identificar qué le importa, pero no cómo toma decisiones», explica. Un detalle clave en el caso de Zhang y Liu fue la mención de violaciones de la ley, no solo faltas disciplinarias, lo que sugiere una gravedad sin precedentes.

Roderick MacFarquhar, pionero de la pekinología, lo resumió en 1971: las imágenes y palabras son instrumentos toscos, no respuestas definitivas. «Plantean preguntas, no las resuelven», escribió. Medio siglo después, su advertencia sigue vigente: en la China de Xi, cada gesto puede ser una pista… o un espejismo.

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