Negociaciones de paz en Ucrania: ¿Un respiro para Kiev en medio del frío extremo?

Trabajadores reparando cables eléctricos cubiertos de hielo en Troyeshina, Kiev, durante la crisis por ataques rusos a la red energética

Crisis humanitaria: Troyeshina, un suburbio de Kiev con 300.000 habitantes, lleva una semana sin calefacción por los ataques rusos.

Temperaturas de -15°C han colapsado la red eléctrica, con sobrecargas por estufas improvisadas y al menos dos electricistas muertos en labores de reparación.

Nina Svyrydovych, jefa de un equipo de servicios públicos, describe la situación: «La gente espera que, después de todo, les demos luz». Sin embargo, el 28 de enero, residentes bloquearon una carretera para impedir que los trabajadores abandonaran sus puestos, hasta que intervino la policía.

El colapso de la infraestructura crítica

El distrito sufre las consecuencias del bombardeo ruso a la red energética ucraniana. El 24 de enero, la central térmica Tets-6 —la más grande de Kiev— fue inutilizada tras meses de ataques con misiles y drones. La planta suministraba 2.000 MW de calor y 400 MW de electricidad, pero ahora los ingenieros temen que las tuberías se congelen y revienten.

Maksym Bakhmatov, administrador del distrito, advierte: «La catástrofe viene por etapas. Primero el agua, luego la calefacción, luego la electricidad y, por último, el alcantarillado». En otros barrios, los residentes reportan materia fecal en las bañeras.

Bakhmatov ha evacuado a una docena de personas vulnerables y supervisa a otras 150. Critica la gestión del alcalde Vitali Klitschko, exboxeador: «Un campeón de boxeo no es lo mismo que un administrador eficaz». También tachó de «derrotista» la sugerencia de Klitschko de que los residentes abandonaran la ciudad.

¿Un alto el fuego energético?

El 29 de enero, Donald Trump anunció un acuerdo con Vladimir Putin para pausar temporalmente los ataques a la red eléctrica de Kiev. Las negociaciones de alto el fuego entre EE.UU., Rusia y Ucrania se reanudarán en Abu Dabi este 1 de febrero, pero Ucrania niega que el Kremlin haya hecho promesas oficiales.

Trump presentó la oferta rusa como un gesto de buena voluntad, pero Kiev exige verificación en tiempo real. Analistas sugieren que Putin podría estar ganando tiempo o mostrando disposición a un compromiso. Las conversaciones trilaterales del 23 y 24 de enero fueron descritas como «las más constructivas hasta la fecha», aunque persisten diferencias clave:

  • Garantías de seguridad para Ucrania.
  • Retirada de tropas ucranianas de territorios en disputa.
  • Zona desmilitarizada administrada por una «Junta de Paz» internacional.

Una fuente cercana a las negociaciones señala: «No podemos resolver nada sin acordar un sistema de seguridad para la región. Los rusos no pueden simplemente decir: confíen en nosotros».

Dos planes para Ucrania

Kiev prepara una estrategia dual. El Plan A apuesta por la negociación liderada por EE.UU., que podría implicar concesiones territoriales a cambio de paz y membresía en la UE. Para Rusia, esto significaría alivio de sanciones y nuevos acuerdos comerciales.

El Plan B refuerza la defensa militar. Mykhailo Fedorov, ministro de Defensa, presentó el 26 de enero una visión de guerra digitalizada con drones y tecnología avanzada. «Pocos creen que la guerra termine pronto», admitió.

En Troyeshina, la resiliencia es la consigna. Svyrydovych afirma: «Todos saben que tenemos que sobrevivir febrero y la mitad de marzo. Pero entonces seremos héroes». Bakhmatov, por su parte, lanza un mensaje desafiante: «Si Putin cree que los ucranianos se rendirán porque sus retretes no funcionan, se equivoca. Usaremos zanjas para defecar si es necesario, pero lo haremos cantando «Putin es un imbécil»».

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