Bolsillo en jaque: Colombianos enfrentan alzas en servicios, transporte y vivienda tras ajuste del salario mínimo.
En la primera quincena de 2026, los colombianos intentan ajustar sus finanzas ante el incremento del 23,7% en el salario mínimo, que pasó a $2 millones mensuales. Sin embargo, solo 2,4 millones de personas —de los 10,96 millones de empleados formales— se benefician directamente, mientras 13 millones en informalidad quedan al margen.

El impacto se extiende a todos los estratos: arriendos suben $40.000 en barrios populares, cuotas de administración aumentan $80.000 en estrato 4 y hasta $200.000 en estrato 6.

En Medellín, María Giraldo, trabajadora informal, gana $1 millón mensuales sin prestaciones. Su arriendo pasará de $800.000 a $840.000 en junio por el IPC de 5,1%, sumando presión a sus gastos en servicios, alimentación y mascota.
El costo laboral para las pymes
Ana García, dueña de una microempresa de aseo en San Antonio de Prado, enfrenta un aumento del 23% en su nómina. El costo por trabajador pasó de $2,7 millones a $3,36 millones, incluyendo prestaciones. «Debo evaluar si reduzco personal o ajusto precios para no afectar a mis clientes», explica.
Su presupuesto familiar también se resiente: la cuota de administración subió de $198.000 a $208.100, y su crédito hipotecario ronda $1,1 millones.
Peajes y transporte: alzas de hasta 7%
La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) anunció ajustes en peajes desde el 16 de enero. En el proyecto IP Conexión Antioquia–Bolívar, las tarifas subirán hasta 7% para mantener beneficios a vehículos públicos y privados. Los peajes afectados son La Apartada, Manguitos, Purgatorio, San Carlos, Cedros, Mata de Caña y San Onofre.
En el Valle de Aburrá, el transporte público ajustó tarifas un 11,9%. El pasaje frecuente pasó de $3.430 a $3.820, mientras el al portador cuesta $4.400. Estudiantes pagan $1.600 y adultos mayores $3.330. «Priorizamos la sostenibilidad del sistema», dijo el secretario de Movilidad, Pablo Ruiz.
Vivienda VIS: hasta $49 millones más cara
El sueño de la casa propia se encarece. La Vivienda de Interés Social (VIS) aumentó hasta $49 millones por el ajuste del salario mínimo. El Gobierno propone desindexar su valor del mínimo y fijar un tope de 135 salarios mínimos (unos $270 millones).
«El decreto busca evitar especulación y fijar precios en pesos desde el inicio», explicó el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino en .
Otros golpes al bolsillo
El «corrientazo» subió de $19.000 a $22.000, y productos como la papa (+17,5%) y el banano (+3%) lideran las alzas. Los útiles escolares registran incrementos de hasta 20%: cuadernos argollados pasaron de $17.890 a $18.500.
Para universitarios, el cuaderno siete materias aumentó 27,1%, de $29.500 a $37.500.
Riesgo inflacionario en 2026
Corficolombiana proyecta una inflación del 6,5% en 2026, impulsada por comidas fuera del hogar, servicios y alzas en electricidad y gas. «El consumo seguirá dinámico por remesas y salario mínimo, pero la indexación presionará los precios», advierten.
Mientras los hogares ajustan sus presupuestos, el primer «quincenazo» del año aún no se refleja en los ingresos, pero los efectos de 2025 ya se sienten en cada compra.








