Operación de alto riesgo: EE.UU. ejecuta con éxito el rescate de un piloto en territorio iraní, reafirmando su doctrina de «no dejar a nadie atrás».
Donald Trump anunció este domingo que las fuerzas estadounidenses lograron localizar y extraer «ilo y a salvo» al piloto de un caza F-15 derribado por Irán el pasado viernes. El mandatario compartió la noticia en Truth Social, destacando que se trató de «una de las misiones de búsqueda y salvamento más arriesgadas de la historia» del país.
«¡LO CONSEGUIMOS! Pueblo americano, durante las últimas horas, las Fuerzas Armadas ejecutaron una operación excepcional para recuperar a un oficial de vuelo extraordinario«, escribió Trump. El piloto, cuya identidad no fue revelada, se encontraba en territorio montañoso iraní, perseguido por fuerzas enemigas, pero bajo vigilancia constante de drones y satélites estadounidenses.
El derribo y la respuesta inmediata de EE.UU.
El incidente ocurrió el viernes, cuando Teherán derribó un F-15 en su espacio aéreo, un hecho sin precedentes desde el inicio del conflicto regional el 28 de febrero. Mientras uno de los dos tripulantes fue evacuado de inmediato, el otro desapareció en zona hostil, desencadenando una búsqueda intensiva.
Trump confirmó que el rescatado está «vivo y a salvo», aunque con lesiones no especificadas. «Este intrépido combatiente estaba tras líneas enemigas, en las escarpadas montañas persas, pero nunca estuvo solo», subrayó el presidente, quien aseguró que la operación se coordinó con tecnología de monitoreo en tiempo real.
«¡Nunca abandonaremos a ningún soldado!», enfatizó Trump, destacando que ningún miembro del equipo de rescate resultó herido durante la misión. Los detalles tácticos, sin embargo, permanecen clasificados.
Doble incidente aéreo en 48 horas
El derribo del F-15 coincidió con otro accidente aéreo: un A-10 Warthog se estrelló cerca del estrecho de Ormuz. Su piloto, único ocupante, también fue rescatado con vida, aunque las causas del siniestro aún no se han aclarado.
Expertos militares comparan esta operación con misiones históricas en Afganistán, donde la combinación de drones, satélites y equipos de infiltración nocturna permitió extraer personal en zonas de alto riesgo. El éxito refuerza la capacidad de EE.UU. para actuar en entornos hostiles sin bajas propias.
¿Podría este rescate escalar las tensiones entre Washington y Teherán, o marcará un precedente en operaciones de extracción en conflictos modernos?








