Confusión en el escenario: Un malentendido cultural en Coachella 2026 puso en evidencia la falta de conocimiento sobre tradiciones globales.
La cantante Sabrina Carpenter generó polémica al confundir una zaghrouta —el tradicional grito de júbilo árabe— con el yodel, técnica vocal alpina, durante su presentación en el Festival Coachella en Indio, California. El incidente, ocurrido en la primera jornada del evento, expuso las tensiones entre la globalización de los festivales y la sensibilización cultural.
Mientras interpretaba una balada al piano, Carpenter escuchó el agudo sonido de una asistente. Con tono burlón, preguntó al micrófono: «Parece que alguien está haciendo yodel. ¿Eso es lo que estás haciendo? No me agrada«. La respuesta fue inmediata: una fan le corrigió gritando «¡Es mi cultura!». La artista, sin reconocer el error, insistió: «¿Tu cultura es el yodel?». Ante la aclaración de que se trataba de una zaghrouta, Carpenter remató con ironía: «¿Esto es Burning Man? Qué rareza».
El video del momento se viralizó en redes sociales, donde usuarios criticaron su reacción como «culturalmente insensible». Horas después, la cantante publicó un mensaje en X (antes Twitter):
«Mis disculpas: no vi a la persona y no escuché con claridad. Reaccioné con sarcasmo por pura confusión, sin intención de ofender. Podría haberlo manejado mejor. ¡Ahora conozco la zaghrouta! De hoy en más, celebro todos los cánticos, sean yodel o zaghrouta».
¿Qué es la zaghrouta y por qué no es yodel?
La zaghrouta es un sonido agudo y modulado que las mujeres del Medio Oriente y el Norte de África emiten en celebraciones como bodas o victorias. Simboliza alegría, resistencia y unidad comunitaria. En cambio, el yodel —declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad— es una técnica vocal alpina que alterna registros graves y agudos, usada históricamente por pastores para comunicarse en las montañas.
El contraste entre ambas tradiciones subraya la importancia de educación cultural en espacios globales. Festivales como Coachella, que reúnen a audiencias diversas, enfrentan el desafío de evitar malentendidos que puedan herir sensibilidades. En ediciones anteriores, artistas como Beyoncé (con su homenaje a las HBCUs en 2018) o Rosalía (incorporando flamenco y música árabe) han demostrado cómo celebrar la diversidad sin apropiación ni burla.
El show de Carpenter en Coachella 2026: entre el éxito y la polémica
A pesar del incidente, la presentación de Carpenter fue uno de los momentos más esperados del festival. La artista, que comparte cartel con Justin Bieber y Karol G, repasó sus éxitos y sorprendió con invitados como Sam Elliott, Will Ferrell y Susan Sarandon. Esta última protagonizó un monólogo de siete minutos mientras la cantante cambiaba de vestuario, añadiendo un toque teatral al espectáculo.
El error con la zaghrouta, sin embargo, opacó parcialmente su actuación. ¿Podría este episodio servir como punto de inflexión para que los artistas investiguen más sobre las culturas de sus audiencias? La respuesta de Carpenter —reconociendo su falta y prometiendo aprender— sugiere un primer paso, aunque el debate sobre responsabilidad cultural en los escenarios globales sigue abierto.
«Celebrar la diversidad no es opcional cuando tienes un micrófono frente a miles de personas», escribió una usuaria en redes. ¿Están preparados los festivales para educar a sus estrellas?








