Ricardo Roa en Ecopetrol: 3 meses fuera para esquivar crisis electoral y judicial

Ricardo Roa en reunión de junta directiva de Ecopetrol analizando documentos antes de su licencia de 3 meses

Estrategia sin precedentes: El presidente de Ecopetrol usa una licencia récord para proteger a la empresa en plena campaña.

El presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, tomará siete semanas de vacaciones seguidas de un mes de licencia sin salario, una decisión inédita en la última década para un directivo de la petrolera estatal. La junta directiva aprobó por unanimidad la medida durante una sesión extraordinaria que se extendió desde el lunes a las 4:00 p.m. y donde, aunque el tema no estaba en la agenda oficial, se convirtió en el eje central de las discusiones.

El período de ausencia comenzará este martes 7 de abril y se extenderá hasta el 28 de junio, un día después de las elecciones presidenciales. Durante este lapso —que abarca casi tres meses—, la dirección de Ecopetrol quedará en manos de Juan Carlos Hurtado, actual vicepresidente ejecutivo. Fuentes cercanas a la reunión confirmaron que la estrategia busca minimizar riesgos legales y reputacionales para la empresa, especialmente ante posibles imputaciones judiciales o presiones políticas que podrían surgir en el contexto preelectoral.

La maniobra permite que, en caso de nuevas investigaciones o acciones legales, estas recaigan sobre Roa cuando ya no esté al frente de la compañía. Su regreso está programado para coincidir con el inicio del traspaso de mando presidencial, lo que reduciría el impacto de cualquier controversia en la estabilidad operativa de Ecopetrol.

Gobierno corporativo en jaque: la cancelación del encuentro con Petro

Mientras se definía la licencia de Roa, trascendió la cancelación de una reunión clave entre el directivo y el presidente Gustavo Petro. Dos versiones explican el hecho: la primera vincula la suspensión a posibles implicaciones derivadas de la «Lista Clinton» (Ofac), lo que obligaría a Ecopetrol a notificar a autoridades estadounidenses sobre cualquier interacción con funcionarios bajo escrutinio. La segunda, respaldada por ejecutivos de la petrolera, argumenta que la decisión responde a proteger la autonomía del gobierno corporativo, un principio que, aunque la junta directiva tiene mayoría de miembros designados por el Ejecutivo, consagra su independencia formal.

Antes de que comenzara la sesión, Roa habría anticipado su intención de solicitar la licencia, lo que sugiere que la medida estaba calculada para evitar un enfrentamiento directo con Petro en un momento de alta tensión. La junta, por su parte, optó por recibir las observaciones del presidente a través de uno de sus representantes, evitando así un encuentro que podría haber sido interpretado como una injerencia política en la gestión de la empresa.

Petro acusa «presiones políticas» y defiende a Roa en X

El presidente Gustavo Petro usó su cuenta en X (antes Twitter) para cuestionar lo que calificó como un intento de sectores opositores por «destituir a Roa mediante presiones externas». En su mensaje, el mandatario negó haber recibido señales de acciones adversas por parte de Estados Unidos contra Ecopetrol y tachó de «exagerada» la reacción de la junta directiva.

«No hay sanciones ni amenazas reales, solo miedo infundido por grupos que buscan desestabilizar la empresa en vísperas electorales», escribió Petro. Sin embargo, analistas señalan que la licencia de Roa no solo responde a presiones internas, sino también a la necesidad de blindar a Ecopetrol ante posibles investigaciones por corrupción o conflictos de interés, especialmente en un año donde la petrolera enfrenta escrutinio por su manejo financiero y ambiental.

La resolución de la junta marca un precedente: por primera vez, un presidente de Ecopetrol se ausenta por un período tan prolongado sin que medie una crisis operativa. Esto abre interrogantes sobre el futuro del gobierno corporativo en empresas estatales, donde la línea entre autonomía y control político sigue siendo difusa. ¿Podrá Ecopetrol mantener su estabilidad si la licencia de Roa se convierte en un patrón para evadir responsabilidades?

El caso también pone en evidencia la fragilidad de los mecanismos de rendición de cuentas en empresas con participación estatal mayoritaria. Mientras inversionistas y analistas observan con cautela, el próximo 28 de junio no solo definirá el regreso de Roa, sino también el rumbo de una compañía clave para la economía colombiana en medio de un cambio de gobierno.

Referencia de contenido: consultar fuente original aquí
Etiquetado: