Diplomacia vaticana en jaque: El papa intensifica contactos con su representante en Washington tras críticas a políticas de Trump.
El papa León XIV mantuvo este jueves una audiencia privada con monseñor Gabriele Caccia, nuncio apostólico en Estados Unidos, en un contexto marcado por la reciente escalada bélica entre Irán y Washington y las públicas discrepancias entre el Vaticano y la administración Trump.
El encuentro, confirmado por la Santa Sede en su boletín oficial, tuvo lugar en la madrugada vaticana, aunque no trascendieron detalles concretos de la conversación. La cita adquiere relevancia al celebrarse solo 24 horas después del alto el fuego de 14 días acordado entre EE.UU. e Irán, tras el estallido de hostilidades el 28 de febrero.
Caccia, designado por León XIV como representante en Washington el 7 de marzo pasado, asume el cargo en un momento crítico para las relaciones entre la Santa Sede y la Casa Blanca. Según registros internos del Vaticano, las audiencias privadas con nuncios han aumentado un 30% desde 2020, coincidiendo con periodos de tensión diplomática con potencias occidentales.
Críticas veladas de León XIV a Trump por el conflicto iraní
El pontífice, primer papa estadounidense de la historia, ha mantenido una postura de «prudencia calculada» ante la guerra, aunque sus declaraciones recientes revelan un distanciamiento claro de la retórica belicista de Trump. Este martes, al salir de su residencia en Castel Gandolfo (Lazio), León XIV tachó de «inaceptable» la amenaza del presidente estadounidense de «destruir toda una civilización» si Irán mantenía bloqueado el estrecho de Ormuz.
Sin mencionar directamente a Trump, el papa instó a los católicos a «hacerse oír ante congresistas y autoridades» para rechazar «la lógica de la guerra». Sus palabras contrastan con el silencio inicial de la Santa Sede durante los primeros días del conflicto, cuando el Vaticano evitó pronunciarse para no exacerbar tensiones.
Expertos en relaciones internacionales señalan que esta postura refleja un giro estratégico: León XIV, aunque evita confrontaciones directas, está utilizando su influencia moral para presionar por canales diplomáticos alternativos, especialmente en un año electoral en EE.UU.
«Hora oscura» de la humanidad: el papa arremete contra los «blasfemos» de la guerra
Durante su primera Semana Santa como obispo de Roma, León XIV dedicó sus homilías a denunciar «la hora oscura que vive el planeta», con referencias explícitas a la «brutalidad» de los gobernantes que «pretenden imponerse a tiros» o «se creen poderosos cuando dominan». En un pasaje especialmente contundente, calificó de «blasfemos» a quienes «confunden el poder con la capacidad de destrucción».
Sus palabras resonaron con fuerza en Washington, donde este mismo jueves recibió en audiencia privada a David Axelrod, asesor político clave en las campañas de Barack Obama. La presencia de Axelrod —un crítico abierto de las políticas de Trump— sugiere que el Vaticano podría estar explorando vías de diálogo con sectores demócratas para contrarrestar el aislamiento diplomático que sufre tras sus declaraciones.
¿Podría esta reunión marcar el inicio de una alianza táctica entre el papa y figuras progresistas estadounidenses para frenar la escalada bélica? El silencio de la Santa Sede sobre los detalles de ambos encuentros —con Caccia y Axelrod— deja la pregunta en el aire.
Mientras, en las redes sociales, usuarios católicos conservadores ya han comenzado a cuestionar la «neutralidad» del pontífice, acusándole de «interferir en asuntos internos de EE.UU.». El Vaticano no ha respondido a estas críticas, pero fuentes cercanas a León XIV aseguran que su prioridad es «evitar que el mundo caiga en un abismo sin retorno».








