Diplomacia contra reloj: Pakistán intensifica su rol histórico como mediador entre potencias rivales para evitar el colapso de la tregua temporal.
El gobierno de Pakistán activó gestiones urgentes para convocar una segunda fase de negociaciones entre Estados Unidos e Irán, con el objetivo central de extender el alto el fuego vigente más allá del 22 de abril, fecha límite acordada en la primera ronda. La iniciativa surge tras el cierre de la cumbre inicial en Islamabad, que concluyó sin acuerdos definitivos pero con el compromiso de mantener abiertos los canales de comunicación.
Las conversaciones inaugurales, que reunieron al vicepresidente estadounidense JD Vance y al envío iraní Mohamad Baqer Qalibaf, se prolongaron durante 21 horas ininterrumpidas. Aunque las delegaciones abandonaron la capital pakistaní, fuentes oficiales confirmaron a la agencia EFE que el diálogo técnico continúa, centrado ahora en prorrogar la suspensión de hostilidades anunciada originalmente por el primer ministro Shehbaz Sharif.
Islamabad insiste: «El diálogo avanza por la vía correcta»
Portavoces del gobierno paquistaní descartaron un estancamiento irreversible y destacaron que las negociaciones «marchan en la dirección adecuada». Según informantes cercanos al proceso, ambas partes ya han consensuado el 80% de los puntos clave, quedando pendientes detalles técnicos sobre verificación de cumplimiento y mecanismos de supervisión internacional.
Desde Nueva Delhi, el embajador iraní Mohamad Fatahli condicionó la continuidad de las conversaciones a un gesto concreto de Washington: «Hemos anunciado formal y oficialmente que si ellos (EE.UU.) aceptan nuestras condiciones —especialmente el levantamiento parcial de sanciones—, es previsible que tengamos otra negociación», declaró a medios locales.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, matizó que no es realista esperar un acuerdo completo en una sola sesión, pero advirtió que «la paciencia de Teherán tiene límites». Mientras, los mediadores paquistaníes trabajan contra reloj para evitar que el plazo del 22 de abril active una escalada militar en la región.
EE.UU. endurece su postura: «Oferta final» y bloqueo naval
La postura estadounidense se radicalizó tras la salida de su delegación. El vicepresidente JD Vance calificó la última propuesta presentada en Islamabad como la «oferta final» de su país, una línea respaldada inmediatamente por el presidente Donald Trump, quien ordenó un bloqueo naval «preventivo» contra puertos iraníes apenas horas después del cierre de la cumbre.
A pesar de las tensiones —agravadas por la crisis en Líbano y el despliegue de buques de guerra en el Golfo Pérsico—, el embajador iraní en Pakistán, Reza Amiri Moghadam, definió el encuentro como un «proceso diplomático abierto». Los analistas coinciden en que la presión internacional —especialmente de China y la Unión Europea— podría forzar una nueva mesa de diálogo antes del vencimiento del plazo.
Historiadores del Instituto de Estudios Estratégicos de Islamabad recuerdan que, desde 2001, Pakistán ha mediado en siete crisis bilaterales, logrando resultados tangibles en tres de ellas. ¿Podrá esta vez evitar un conflicto que amenaza con desestabilizar Oriente Medio?








