Adiós a un ícono: El actor Robert Carradine, conocido por su papel en Lizzie McGuire, falleció a los 71 años tras una larga batalla contra el trastorno bipolar, confirmó su familia en un comunicado exclusivo a Deadline.
La dinastía Carradine expresó su dolor al mundo, destacando no solo su legado actoral, sino también su valiente lucha de casi dos décadas contra una enfermedad mental que, finalmente, lo venció. Su muerte, descrita como un suicidio, ha conmocionado a la industria del entretenimiento.
«Con inmenso pesar compartimos la partida de nuestro amado padre, abuelo, tío y hermano, Robert Carradine. En un planeta que a veces luce sombrío, Bobby siempre fue un rayo de luz para quienes lo rodeaban», señalaron sus familiares en el comunicado.
¿Qué llevó a la muerte de Robert Carradine?
«Estamos deshechos por la pérdida de esta alma brillante y queremos reconocer la guerra que Bobby libró por casi 20 años contra el trastorno bipolar. Deseamos que su historia inspire visibilidad y ayude a romper el estigma que rodea a las enfermedades mentales», añadieron.
Keith Carradine, su hermano mayor, profundizó en el tema: «Combatió durante dos décadas el trastorno bipolar, que al final lo superó. No hay nada de qué avergonzarse. Fue una dolencia que lo venció, y prefiero celebrar su lucha y su maravillosa esencia. Poseía un talento descomunal y lo echaremos de menos cada día. Nos consuela recordar lo divertido, sabio, comprensivo y tolerante que era. Así era mi hermano menor».
Hilary Duff llora la pérdida de su «padre» en pantalla
El fallecimiento de Carradine, a los 71 años, desencadenó una ola de reacciones en Hollywood. Uno de los tributos más emotivos provino de Hilary Duff, su coprotagonista en Lizzie McGuire, quien lo interpretó como su padre tanto en la serie como en la película.
«Esto duele. Es muy duro aceptar esta realidad sobre un viejo amigo. Había tanto calor en la familia McGuire y siempre me sentí protegida por mis padres en pantalla. Estaré eternamente agradecida por eso. Me entristece profundamente saber que Bobby estaba sufriendo. Mi corazón llora por él, por su familia y por todos quienes lo amaban», escribió Duff en su publicación.
El legado de un actor clave en la dinastía Carradine
Nacido el 24 de marzo de 1954, Robert Carradine fue el hijo menor del legendario actor John Carradine y hermano de los también intérpretes David y Keith Carradine. Su salto a la fama llegó con el papel de Sam McGuire, el padre de Lizzie en la exitosa serie de Disney.
Su debut cinematográfico ocurrió en 1972 junto a John Wayne en The Cowboys, un rol que consiguió gracias al impulso de su hermano David, quien lo convenció de audicionar con la frase: «Tienes todo por ganar y nada que perder». Más tarde, brilló en Coming Home (El regreso, 1978), película ganadora del Óscar dirigida por Hal Ashby y protagonizada por Jane Fonda y Jon Voight.
Su filmografía incluye también colaboraciones con Martin Scorsese en Mean Streets (Malas calles, 1973), el western The Long Riders (Forajidos de leyenda, 1980) y la comedia de culto Revenge of the Nerds (La revancha de los novatos, 1984).
La familia Carradine cerró su comunicado con un mensaje contundente: «Que su luz siga guiando a quienes luchan en silencio. Bobby merece ser recordado por su talento, su bondad y su incansable espíritu».








