Acuerdo energético: México mantendrá el suministro de petróleo a Cuba con autorización de Estados Unidos, a pesar de las advertencias de Donald Trump.
La decisión busca evitar un colapso en la infraestructura energética cubana, luego de que Venezuela suspendiera sus envíos tras la captura de Nicolás Maduro. Funcionarios estadounidenses confirmaron a CBS News que la política actual permite esta operación.
El secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, detalló que la medida responde a un análisis de riesgos: un embargo total agravaría los apagones intermitentes que ya afectan a la isla.
México como puente diplomático
Claudia Sheinbaum justificó el envío como «ayuda humanitaria» y sugirió que México podría mediar entre Washington y La Habana, aunque condicionó esta posibilidad a la voluntad de ambos gobiernos.
«Solo actuaríamos si hay consenso», declaró la presidenta mexicana, quien evitó profundizar en el tema durante su llamada con Trump.
Tensiones y mensajes cruzados
Donald Trump advirtió a Cuba que debe negociar «antes de que sea demasiado tarde», sin precisar plazos ni interlocutores. Horas después, el mandatario respaldó en redes sociales la idea de que Marco Rubio asuma la presidencia cubana, con un escueto «Me parece bien».
Desde La Habana, Miguel Díaz-Canel rechazó las presiones: «Las relaciones con EE.UU. deben regirse por el Derecho Internacional, no por amenazas». Mientras, fuentes estadounidenses revelaron que el régimen cubano revendió petróleo venezolano a China para obtener liquidez, agravando la crisis energética.
Un funcionario citado por CBS News alertó: «La escasez ya era crítica antes de la caída de Maduro. Sin alternativas, el colapso sería inminente».
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