Nombramiento en la SIC: El Consejo de Estado anuló la designación de Cielo Rusinque al frente de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) por incumplir requisitos técnicos obligatorios.
Aunque el Gobierno defendió la legalidad del acto administrativo, la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo determinó que se violaron normas clave: el cargo exige un perfil técnico especializado para garantizar la protección de la competencia y los derechos de los consumidores. La decisión, adoptada por mayoría, incluyó un salvamento de voto del magistrado Pedro Pablo Vanegas Gil y una aclaración de la magistrada Gloria María Gómez Montoya.
«Es la crónica de una muerte anunciada», declaró Camilo Cuervo, socio de Holland & Knight. Según el experto, desde su nombramiento en 2023, Rusinque carecía de dos elementos esenciales: el tiempo mínimo de experiencia que exige la ley y la preparación técnica para liderar una entidad que regula mercados complejos, competencia desleal y protección al consumidor. «No se trata de ser un abogado prestigioso, sino un especialista en la materia«, enfatizó.
El estándar de la Ocde que Colombia incumplió
El fallo destacó un punto crítico: los compromisos internacionales que Colombia asumió al ingresar a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde). Para ser miembro, el país se obligó a elevar los requisitos de quienes dirigen autoridades clave, como la SIC, transformando el cargo de superintendente en una posición técnica de alta especialidad —no en un puesto de confianza política—.
La Sala subrayó que la norma nacional adoptó estos estándares para evitar que la vigilancia de mercados quedara en manos de personas sin formación específica. En el caso de Rusinque, el tribunal concluyó que, aunque su trayectoria en derecho y gestión pública era destacable, no cumplía con el nivel de posgrado ni la experiencia en industria, comercio o protección al consumidor que exige el manual de funciones. «Estos requisitos no se cumplieron», sentenció el fallo.
¿Qué implica este incumplimiento? Que Colombia riesga su credibilidad ante la Ocde y los actores económicos, al permitir que un cargo estratégico sea ocupado sin las garantías técnicas necesarias.
El proceso bajo lupa: advertencias ignoradas y demandas ciudadanas
El nombramiento de Rusinque arrastraba un historial de irregularidades desde diciembre de 2023, cuando la Presidencia abrió una convocatoria pública con 82 aspirantes. Durante el proceso, ciudadanos y expertos presentaron observaciones sobre la posible falta de requisitos de varios candidatos, incluida Rusinque. Pese a las alertas, el Ejecutivo insistió en su designación.
Las advertencias se materializaron en demandas de nulidad presentadas por ciudadanos como Miguel Ángel Martínez Calderón y Daniel Currea Moncada. Para los magistrados, la administración pública falló al no verificar que la elegida tuviera el conocimiento técnico para resolver conflictos entre empresas y consumidores. El tribunal fue claro: la «discrecionalidad» presidencial para nombrar funcionarios tiene un límite infranqueable: la ley.
«No se trata de querer a alguien en el cargo, sino de que esa persona posea las credenciales académicas y la experiencia específica«, advirtió la sentencia. Ignorar estos requisitos, agregó, no solo afecta la legalidad del acto, sino que debilita la confianza de los actores del mercado en su regulador.
Consecuencias: ¿qué sigue tras la salida de Rusinque?
La revocación de Rusinque suma un nuevo revés judicial al Gobierno de Gustavo Petro, cuya gestión ha enfrentado cuestionamientos por nombramientos de alto nivel anulados por errores de procedimiento o falta de idoneidad. El fallo ordena su salida inmediata y obliga al Ejecutivo a iniciar un nuevo proceso de selección, esta vez ajustado a los estándares de la Ocde y la ley colombiana.
El desafío ahora es doble: encontrar un perfil que cumpla los requisitos técnicos y recuperar la credibilidad de la SIC, una entidad clave para la estabilidad económica. Mientras tanto, la decisión del Consejo de Estado deja una pregunta en el aire: ¿Cómo evitará el Gobierno que futuros nombramientos repitan los mismos errores?








