A finales del año 1977, el presidente Carlos Andrés Pérez designó a Thor Halvorssen Hellum como presidente de la CANTV, cargo que ocupó durante un año, antes de finalizar el período presidencial en febrero de 1979.
Halvorssen era conocido como un supuesto especialista en el mundo de la investigación, que utilizaba para extorsionar a su entorno. Además, mantenía vínculos con algunos políticos venezolanos a quienes ofrecía sus servicios de espionaje para usar esa información contra sus oponentes. Sus grandes amigos eran **Reinaldo Figueredo Planchart y Oswaldo Álvarez Paz.
Halvorssen se destacó por ser un personaje polémico. Presumía de ser agente de la CIA, lo cual era totalmente falso, pues para serlo debía ser ciudadano norteamericano, y él no lo era. Lo que sí mantenía era amistad con agentes cubanos de la CIA, convirtiéndose en informante de ellos.
El cargo le permitió montar un sistema para intervenir comunicaciones telefónicas, aprovechando las capacidades de intervención del Ministerio del Interior de Venezuela, a través de una división especial en CANTV, con personal venezolano y expertos cubanos entrenados por la CIA en el arte de la intervención electrónica. De este modo conocían la vida confidencial de los venezolanos: los amores públicos, los prohibidos y los vergonzosos; los odios insospechados; las alianzas ocultas y las simpatías secretas. Todo era del conocimiento del equipo del señor Halvorssen.
Toda esa logística le sirvió a Thor Halvossen como medio para extorsionar a políticos, banqueros, damas de la sociedad, artistas, industriales y comerciantes, obteniendo importantes beneficios económicos.
Obviamente, el cargo también le permitió profundizar y diversificar sus relaciones de amistad con banqueros, políticos y militares, siempre valiéndose de sus habilidades para extorsionar, pensando siempre en el futuro.
Carlos Andrés Pérez resolvió destituir, a finales de enero de 1979, a Thor Halvorssen Hellum de la CANTV, ya que había recibido un informe de inteligencia donde quedaban al descubierto las extorsiones hechas a un grupo de personas importantes.
Thor Halvorssen Hellum no era un ser aislado. Tenía un hermano gemelo, no solo por haber nacido el mismo día y de los mismos progenitores, sino por compartir la misma conducta criminal: Olaf Halvorssen Hellum.
Para el año 1983, Olaf Halvorssen se desempeñaba como alto funcionario de Maraven, filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA), con varios años de servicio. Fue uno de los líderes del desfalco ocurrido en la industria petrolera conocido como el Caso de los Petroespías”.
Junto a Olaf Halvorssen Hellum actuaron como espías principales otros altos ejecutivos de Maraven: Atilio Brillemburg, Manfred Krüger y un ciudadano norteamericano llamado Joe Thaggard Hill, además de al menos una docena de ejecutivos altos y medios de la empresa. En esta operación de espionaje, estos sujetos, liderados por Olaf Halvorssen Hellum, desfalcaron a la nación venezolana con un robo de quinientos millones de dólares estadounidenses ($500.000.000,00). Olaf, Atilio y Manfred lograron evadir la captura y salieron del país. Olaf Halvorssen Hellum se residenció en la ciudad de Miami.
Ya viviendo en Miami y estando solicitado por la Interpol, Olaf fue víctima de su propio hermano Thor.
Para entonces, en el consulado de Venezuela en Miami, se desempeñaba como vicecónsul un ciudadano venezolano llamado Anhelo Espinoza, amigo de Thor Halvorssen. De común acuerdo y valiéndose del cargo de Espinoza y de la alerta roja de Interpol, Thor le notificó a Olaf que había llegado al consulado un requerimiento para su captura, exigiéndole diez millones de dólares ($10.000.000,00) para “protegerlo” y evitar su extradición a Venezuela.
Olaf entregó la suma solicitada ante la insistencia y presión de su hermano Thor.
Un año después descubrió que se trató de una extorsión, ya que no existía ninguna intención de los funcionarios del consulado de extraditarlo, cosa que pudo verificar personalmente.
En el año 1989, habiendo ganado nuevamente las elecciones presidenciales, Carlos Andrés Pérez volvió a la vida pública. Thor Halvorssen, valiéndose de su amistad con Reinaldo Figueredo Planchart, fue nombrado Comisionado Presidencial Especial para Asuntos Internacionales Antinarcóticos.
Un nombramiento por demás insólito: primero, porque Pérez no confiaba en Thor tras lo ocurrido en su gestión en CANTV (donde utilizó el poder para extorsionar); y segundo, porque su jefe inmediato era el propio presidente, mientras que Figueredo Planchart era Ministro de la Secretaría de la Presidencia. Así, Thor trabajaba de manera autónoma e independiente de otras agencias antidrogas venezolanas, como la Guardia Nacional, la PTJ y la Disip, lo que le permitía establecer su propia agenda, incluso a espaldas de la Presidencia de la República.
Figueredo Planchart protegía a Thor de la supervisión presidencial, ya que ambos tenían un acuerdo para distribuirse los aportes recibidos de organismos internacionales para la lucha antinarcóticos. Sin embargo, Thor también estafó a su amigo y protector, lo que ocasionó que solo ocupara el cargo durante un año.
Esta independencia como comisionado le facilitó dedicarse a la investigación privada, involucrándose nuevamente en el espionaje y en la guerra entre banqueros que se desató en los años 1989–1990, en medio de la frágil estabilidad política. Era el contexto ideal para un experto extorsionador como él, que hacía alianzas con políticos, banqueros y militares.
Perro que come manteca, mete la lengua en tapara…
Pero esos hechos no fueron los únicos en los que se vio envuelto Thor Halvorssen Hellmun. En los años 80, por medio de su empresa Corporación Viking, y valiéndose de un entramado con al menos otras ocho empresas de maletín, promovió la construcción y venta de acciones de un club campestre en los Valles de Carabobo, para lo cual solicitó financiamiento al entonces Banco de los Trabajadores.
El proyecto nunca se materializó y el financiamiento, que ascendía a ocho millones de dólares estadounidenses ($8.000.000,00), resultó en una estafa, producto de la “centrífuga financiera” creada con las otras compañías.
Sin embargo, la actividad criminal no se limitó a los gemelos Halvorssen. También está Erick Halvorssen Hellum, el menor de los hermanos, quien, siendo vicepresidente de banca privada del Banco Venezolano de Crédito y CEO de Venecredit Securities Inc., realizó operaciones offshore ilegales de tráfico de divisas mediante contratos ficticios de permuta-oro, utilizando como activos letras del Tesoro de la República Bolivariana de Venezuela.
Esto resultó en una gran estafa, siendo los casos más sonados los de Protinal y Venepal.
Pero… hijo de gato, caza ratones.
La inclinación a la extorsión, fraude y la estafa parece hereditaria.
En algún momento apareció en escena Thor Halvorssen Mendoza, hijo de Thor Halvorssen Hellum, quien ha venido incursionando en nuevos métodos de estafa a través de una fundación internacional llamada Human Rights Foundation (o, como podría llamarse, “Halvorssen Rights Foundation”).
A través de ella, emplaza a políticos, banqueros, empresarios o personas con importantes bienes para solicitarles financiamiento para sus actividades.
Cuando no logra su objetivo, los amenaza públicamente con denuncias falsas sobre actos en los que nunca han participado, utilizando como escudo su residencia fuera de Venezuela y la posibilidad de demandar en tribunales extranjeros.
El objetivo no es la defensa de los derechos humanos, sino extorsionar y obtener beneficios económicos.
Ejemplo de una de varias extorsiones fue la intentona de extorsionar al señor Henry Ramos Allup, entre abril de 2014 y enero de 2015, cuando intentó demandarlo si no accedía a sus exigencias, cosa que no logró. En este juego no actúa solo: utiliza como socio a su copain Alex Boyd, quien dirige la fundación National Endowment for Democracy, Ademas de tener record Criminal él y su familia.
Ambas organizaciones privadas nunca han defendido los derechos humanos de persona alguna ni han desarrollado proyectos reales de estabilidad democrática.
Sus acciones conocidas tienen como único objetivo la extorsión y el beneficio personal, compartido entre los “copains” .
CONTINUARÁ…
- Hilda Margarita Mendoza ex de Thor Halvossen Hellum
- Banco de Venezuela
- Operación Lobo Gri
Grupo Phantom
Investigación de Corrupción
Fuentes:








