Tensión en Oriente Medio: Israel confirma que respetará el acuerdo temporal entre EE.UU. e Irán, aunque con reservas sobre sus resultados.
Israel acatará el alto el fuego pactado entre Estados Unidos e Irán, según reveló una fuente anónima al diario israelí Haaretz. El acuerdo, anunciado en la madrugada de este miércoles, incluye un aplazamiento de dos semanas del ultimátum lanzado por el gobierno de Donald Trump contra infraestructuras iraníes críticas. Aunque Tel Aviv acepta el cese de hostilidades, persisten dudas sobre su eficacia y el alcance de las concesiones realizadas.
La misma fuente, citada por Haaretz, admitió que Israel «habría preferido lograr más objetivos militares» antes de que entrara en vigor la tregua. Este sentimiento refleja la frustración de sectores del gobierno israelí, que consideran que la presión sobre Teherán podría haber rendido mayores frutos estratégicos en un contexto de creciente inestabilidad regional.
Trump frena el ataque y anuncia negociaciones
El presidente estadounidense, Donald Trump, comunicó a través de redes sociales su decisión de suspender por 14 días el ataque planeado contra Irán. La medida responde a una petición expresa de las autoridades paquistaníes, incluyendo al primer ministro Shehbaz Sharif y al jefe del Estado Mayor, Asim Munir, quienes instaron a Washington a «contener la fuerza destructiva» que estaba a punto de desplegarse.
Trump justificó su decisión argumentando que EE.UU. «ya ha cumplido y superado todos los objetivos militares» previstos. Además, destacó que el alto el fuego bilateral busca allanar el camino hacia «un acuerdo definitivo de paz a largo plazo» con Irán, con miras a estabilizar toda la región de Oriente Medio. «¡Este será un alto el fuego bilateral!«, enfatizó en su mensaje.
Irán responde: apertura del estrecho de Ormuz y suspensión de operaciones
Desde Teherán, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, confirmó que, como parte del acuerdo, se garantizará el «paso seguro» por el estrecho de Ormuz durante las dos semanas de tregua. Esta vía marítima, vital para el comercio global de petróleo, había sido escenario de tensiones recientes tras amenazas de bloqueo por parte de Irán.
Araqchí añadió que, si cesan los ataques contra su país, las Fuerzas Armadas iraníes «suspenderán sus operaciones defensivas». La declaración subraya el carácter condicional de la tregua: cualquier incumplimiento por parte de EE.UU. o sus aliados podría reactivar las hostilidades de inmediato.
El gobierno iraní también anunció que, a partir del 10 de abril, se iniciarán en Islamabad (Pakistán) negociaciones formales para un acuerdo de paz permanente. Las conversaciones se extenderán durante el período de alto el fuego, con la mediación de Pakistán como eje central.
¿Logrará este acuerdo temporal evitar una escalada mayor? La respuesta dependerá de si ambas partes cumplen sus promesas y de cómo reaccionen los actores regionales, como Israel, que observan con escepticismo.








