Acuerdo nuclear: Irán plantea beneficios económicos para Estados Unidos como parte de un posible pacto en las negociaciones nucleares, según reveló el viceministro de Exteriores iraní, Hamid Ghanbari.
«Para garantizar la sostenibilidad de un acuerdo, EE.UU. debe beneficiarse de sectores económicos iraníes de alto rendimiento y retorno rápido», declaró Ghanbari a la agencia Fars. El diplomático detalló que las conversaciones incluyen intereses comunes en áreas clave como petróleo, gas, inversiones mineras y la compra de aviones estadounidenses.
Activos bloqueados y condiciones claras
Ghanbari subrayó que los activos iraníes congelados en el extranjero también formarán parte del acuerdo, exigiendo que su liberación sea «real y utilizable», no simbólica o temporal. Esta demanda refleja la desconfianza de Teherán hacia promesas previas incumplidas.
Las negociaciones indirectas entre Irán y EE.UU. se reanudarán el próximo martes en Ginebra, tras un primer encuentro el 6 de febrero en Omán, país mediador. Majid Takht-Ravanchi, otro viceministro iraní, advirtió en una entrevista con la BBC que «la pelota está en el campo de EE.UU.» y que un acuerdo es posible solo si Washington actúa con sinceridad.
Líneas rojas iraníes
Ravanchi descartó categóricamente el enriquecimiento cero de uranio y defendió el programa de misiles balísticos de Irán como «parte innegociable de su capacidad defensiva». Sin embargo, Teherán mostró flexibilidad al proponer diluir más de 400 kilos de uranio enriquecido al 60% —cerca del umbral militar del 90%—, una señal de su disposición a negociar.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reconoció en la Conferencia de Seguridad de Múnich que la vía diplomática es prioritaria, aunque calificó de «muy difícil» alcanzar un acuerdo. Mientras tanto, el gobierno de Donald Trump ha aumentado la presión militar, enviando un segundo portaaviones a Oriente Medio y amenazando con un ataque si las negociaciones fracasan.
Contexto de las negociaciones
El diálogo se reanudó tras la guerra de 12 días entre Irán e Israel, en la que EE.UU. bombardeó instalaciones nucleares iraníes. Aunque ambas partes calificaron el primer encuentro en Omán como «bueno», persisten diferencias clave, como el apoyo de Teherán a grupos como Hizbulá y Hamás, que Washington busca frenar.
Ravanchi insistió en que cualquier compromiso sobre el programa nuclear iraní debe ir acompañado del levantamiento de sanciones. La postura de Irán contrasta con declaraciones previas de Trump, quien afirmó que un cambio de régimen en Teherán «sería lo mejor».
¿Lograrán las partes superar sus diferencias o la escalada militar será inevitable? La respuesta podría definirse en las próximas rondas de negociaciones.
• Trump afirma que un cambio de régimen en Irán «sería lo mejor» y aumenta la presión militar
• Irán rechaza el enriquecimiento cero en negociaciones nucleares con EE.UU.
• Teherán condiciona compromisos nucleares al levantamiento de sanciones








