Tensión nuclear en Oriente Medio: Irán alerta a la ONU sobre posibles fugas radiactivas tras ataques a su planta de Bushehr, mientras acusa a EE.UU. e Israel de «terrorismo de Estado».
El embajador iraní ante la ONU, Amir Saeid Iravani, exigió este sábado al organismo internacional que evalúe las «consecuencias humanitarias y el riesgo de exposición radiactiva» tras los recientes ataques contra instalaciones nucleares de su país, con especial énfasis en el bombardeo a la central nuclear de Bushehr, ubicada en el suroeste de Irán.
En una carta dirigida al secretario general de la ONU, António Guterres, y al representante de Baréin ante el Consejo de Seguridad, Jamal Alrowaiei, Iravani respaldó las declaraciones previas del canciller iraní, Abbas Araghchi, quien calificó estos ataques como «ilegales y violatorios del derecho internacional».
Irán acusa a EE.UU. e Israel de «crímenes de guerra»
El diplomático iraní fue contundente al señalar que los ataques perpetrados por Estados Unidos e Israel contra objetivos en su territorio constituyen «un crimen de guerra» y un «acto de terrorismo de Estado», según información recabada por The New York Times. Iravani insistió en que la central de Bushehr opera «exclusivamente con fines pacíficos», desvinculándola de cualquier programa militar.
El incidente más reciente ocurrió cuando un proyectil impactó cerca de las instalaciones de Bushehr, dejando un muerto y daños materiales en un edificio anexo a la planta. Aunque el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó que, hasta el momento, no se han detectado fugas radiactivas, las autoridades iraníes mantienen la alerta por posibles consecuencias a mediano plazo.
EE.UU. intensifica la presión: ultimátum de 48 horas
En paralelo, el presidente estadounidense, Donald Trump, escaló las tensiones al advertir a Irán que dispone de solo 48 horas para aceptar un acuerdo que permita desbloquear el estrecho de Ormuz, vital para el tráfico marítimo global. De no cumplirse el ultimátum, Trump amenazó con desatar «un infierno» sobre las instalaciones energéticas iraníes, incluyendo posibles nuevos ataques a su infraestructura nuclear.
Horas después del anuncio, Trump publicó en su cuenta de Truth Social un video que, según afirmó, muestra un «supuesto ataque estadounidense a Irán». En el mensaje adjunto, el mandatario aseguró que «muchos de los líderes militares iraníes, responsables de dirigir el país de manera imprudente, han sido eliminados», sin ofrecer pruebas que respalden la declaración.
El conflicto se enmarca en una serie de bombardeos previos ejecutados por Israel y EE.UU. contra instalaciones vinculadas al programa nuclear iraní desde el inicio de la guerra. Teherán ha denunciado en repetidas ocasiones que estos ataques buscan sabotear su desarrollo tecnológico y debilitar su capacidad de defensa, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el riesgo de una escalada sin retorno.
¿Podría un error de cálculo en Bushehr desencadenar una crisis radiactiva con consecuencias regionales? La respuesta de Irán —y de la ONU— en las próximas horas será clave.








