Trump extiende hasta el 6 de abril el ultimátum a Irán por el estrecho de Ormuz: ¿qué está en juego?

Mapa del estrecho de Ormuz con rutas de petroleros bloqueadas y gráficos de alza en precios del crudo por la crisis geopolítica

Crisis en Ormuz: El estrecho, clave para el 20% del petróleo global, se convierte en epicentro de tensiones entre EE.UU. e Irán. Cada día de bloqueo eleva un 3% el precio del crudo.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves una nueva extensión del ultimátum a Irán: ahora el plazo para reabrir el estrecho de Ormuz vence el lunes 6 de abril a las 20:00 h (hora de Washington), equivalente a la medianoche GMT del 7 de abril. La decisión, comunicada a través de su red social Truth Social, llega tras una solicitud del gobierno iraní y en medio de negociaciones que Trump calificó como «avances significativos», pese a lo que denominó «informaciones erróneas de medios que difunden noticias falsas».

Originalmente, el mandatario había impuesto un plazo de una semana para que Teherán levantara el bloqueo a esta ruta marítima, vital para el transporte de hidrocarburos. El incumplimiento, advirtió, desencadenaría ataques estadounidenses contra plantas eléctricas iraníes. Sin embargo, el pasado viernes, Trump pospuso el ultimátum hasta este jueves, alegando el inicio de conversaciones bilaterales. Ahora, la prórroga adicional —de cinco días más— dependerá del informe de su equipo negociador, integrado por el vicepresidente JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y su yerno, Jared Kushner.

«Todavía no lo sé. No lo sé. El señor Witkoff, JD y Jared me informarán si creen que va por buen camino, y si no lo está, quizá no lo haga», declaró Trump a la prensa cuando fue consultado sobre una posible nueva extensión. Según su versión, Irán estaría «suplicando por un acuerdo» y, como gesto de buena voluntad, habría permitido el paso de una decena de petroleros por el estrecho en las últimas horas.

El plan rechazado y la sombra de la intervención militar

Las negociaciones, sin embargo, enfrentan obstáculos. Estados Unidos propuso a Irán, a través de Pakistán como mediador, un plan de quince puntos para desescalar el conflicto, pero Teherán lo rechazó sin dar detalles sobre las razones. Mientras el Departamento de Estado insiste en la vía diplomática, el Pentágono prepara «opciones de intervención militar» para un «golpe final», que podría incluir el despliegue de tropas en la región, según revelaciones del medio Axios.

Esta dualidad —diálogo y amenaza— fue criticada por el canciller iraní, Abás Araqchí, quien tachó de «contradictoria» la postura de Washington: «Mientras piden negociar, mantienen la agresión y refuerzan su presencia militar en la zona», declaró. El funcionario no precisó si Irán evaluará contrapropuestas, pero fuentes cercanas al gobierno persa señalaron a Info Radar 24 que el paso de los petroleros no implica una rendición, sino un «gesto humanitario» para evitar una crisis energética global.

Impacto global: petróleo, inflación y riesgos de escalada

El estrecho de Ormuz es un cuello de botella geopolítico: por sus 33 km de ancho transita diariamente el equivalente al 20% del suministro mundial de petróleo. Según datos de la Agencia Internacional de Energía (AIE), un bloqueo prolongado podría disparar el precio del barril de crudo en más de un 15% en una semana, con efectos directos en la inflación de economías dependientes de importaciones energéticas, como India, China y la Unión Europea.

Analistas consultados por este medio advierten que, de concretarse un ataque estadounidense a infraestructuras iraníes, el conflicto podría extenderse a otros frentes, como el golfo Pérsico o incluso Siria, donde Irán mantiene influencia a través de grupos aliados. ¿Podría esta crisis redefinir el mapa energético global? La respuesta dependerá de si las partes logran un acuerdo en los próximos días o si, por el contrario, la retórica belicosa se traduce en acciones.

Mientras tanto, los mercados reaccionan: el petróleo Brent cerró este jueves con un alza del 1.8%, cotizando en US$89.45 por barril, su nivel más alto en tres meses. Operadores advierten que, de no resolverse la situación, los US$100 por barril podrían alcanzarse antes de mayo.

«Irán no cederá a chantajes, pero tampoco busca una guerra», declaró una fuente del Ministerio de Exteriores persa bajo condición de anonimato. La pelota, ahora, está en el tejado de la Casa Blanca.

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