Plan Financiero 2026: El Gobierno revela cifras clave para el último año de Petro, con ajustes en inflación y crecimiento.
Tras 75 días de espera —un retraso de 32 días frente al calendario habitual—, el Ministerio de Hacienda publicó el Plan Financiero 2026, documento que define las metas macroeconómicas para el cierre del mandato de Gustavo Petro. El texto, esencial para mercados e inversionistas, llega en un contexto de tensión fiscal y ajustes económicos recientes.
El Ejecutivo mantiene su proyección de crecimiento real del PIB en 2,6% para 2025 y 2026, cifra que ya había reducido desde el 3% inicial estimado para 2025. Este ajuste refleja una recuperación más lenta de la esperada, alineándose con advertencias previas del Banco Mundial y el FMI.
En términos nominales —que incluyen el efecto de los precios—, el PIB mostraría una expansión mayor: 8,2% en 2025 y 7,8% en 2026. Aunque las cifras sugieren un crecimiento continuo, el ritmo es moderado comparado con ciclos anteriores de mayor dinamismo.
Dólar en 2026: ¿apreciación del peso con cierre en depreciación?
El plan financiero detalla los supuestos oficiales sobre el tipo de cambio, variable crítica para deuda pública, comercio exterior y finanzas fiscales. Según las proyecciones:
- Tasa promedio 2025: $4.053 por dólar.
- Tasa promedio 2026: $3.801 por dólar, lo que implica una apreciación anual del peso.
- Cierre 2025: $3.757 por dólar.
- Cierre 2026: $3.915 por dólar, señalando una depreciación hacia fin de año.
Este comportamiento dual —apreciación en el promedio anual pero depreciación al cierre— podría responder a factores como presiones inflacionarias, ajustes en tasas de interés o dinámicas del mercado externo. Analistas advierten que una depreciación abrupta afectaría el costo de la deuda en moneda extranjera.
Inflación en 2026: del 3,2% al 5,8%, ¿culpa del salario mínimo?
El ajuste más llamativo del plan es el incremento en la proyección de inflación para 2026. Mientras en la última actualización se esperaba un 3,2%, ahora el Gobierno estima un cierre en 5,8%, casi doblando la meta previa. Este salto ha generado debate entre economistas.
Felipe Campos, gerente de Inversión de Alianza Valores, fue contundente:
«El Gobierno acaba de cambiar su expectativa de inflación para 2026 del 3,2% al 5,8%. Ahí está el efecto del salario mínimo, casi duplicando lo esperado. No más preguntas, su señoría».
El Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana complementó el análisis:
- La proyección de crecimiento para 2026 (2,6%) es menor que la estimada en el Marco Fiscal de Mediano Plazo.
- El 5,8% de inflación tiene implicaciones directas en el servicio de la deuda pública, especialmente en los TES indexados a la UVR.
- La apreciación del peso asumida en el plan podría reducir costos de financiamiento externo, pero también afectar ingresos fiscales vinculados a exportaciones.
El aumento en la inflación proyectada coincide con el incremento del 12% en el salario mínimo para 2024, medida que, según analistas, presiona los costos de producción y el consumo. ¿Podría este ajuste salarial estar alimentando un círculo inflacionario?
Retraso y ajustes: ¿por qué tardó tanto el Plan Financiero 2026?
La demora en la publicación —la más larga desde 2019— generó incertidumbre entre inversionistas. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, justificó el retraso en ajustes técnicos tras el decreto que suspendió los efectos de la emergencia económica.
Este cambio normativo obligó al equipo económico a recalcular cifras clave, incluyendo proyecciones de ingresos y gastos. El documento final refleja, según fuentes oficiales, un esfuerzo por alinear las metas fiscales con un escenario macroeconómico más realista, aunque menos optimista.
La pregunta que queda en el aire: ¿logrará el Gobierno cumplir estas metas en un año electoral y con presiones sociales crecientes?








