Operativo letal: El Comando Sur de EE.UU. atacó una lancha en aguas internacionales del Pacífico, dejando dos tripulantes muertos y un sobreviviente.
El general Francis L. Donovan, al mando desde el 5 de febrero, autorizó la acción bajo sospecha de vínculos con el narcotráfico. La Guardia Costera activó protocolos de rescate para el único sobreviviente, mientras el ataque eleva a 40 las intervenciones de este tipo desde agosto de 2025.
Según el informe oficial difundido en X, la lancha circulaba por una «ruta conocida del narcotráfico», reforzando la estrategia de vigilancia en zonas de alto riesgo.
Alianza con Colombia: 10 toneladas de cocaína incautadas
El mismo día del ataque, fuerzas estadounidenses y colombianas interceptaron un submarino en el Pacífico, destruyendo 10 toneladas de cocaína y capturando a cuatro presuntos narcotraficantes. Este operativo conjunto se enmarca en la reciente reunión entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump en Washington, donde acordaron coordinar acciones de seguridad pese a tensiones previas.
Despliegue militar en el Caribe y antecedentes clave
La escalada de patrullajes navales y aéreos en la región comenzó en el Caribe, como preparación para la intervención del 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro en Caracas y lo trasladaron a una prisión federal en Nueva York. Este evento marcó un punto de inflexión en la política de seguridad de EE.UU. hacia Latinoamérica.
La administración actual mantiene una vigilancia constante en rutas marítimas internacionales, priorizando el combate a organizaciones transnacionales que introducen drogas a territorio estadounidense. ¿Logrará esta estrategia frenar el flujo de narcóticos o solo desplazará las rutas del crimen?








