Neandertales en América: Un estudio genético revela que parte del ADN de los latinoamericanos proviene de esta especie extinta hace 40,000 años.
El hombre de Neandertal, que habitó la Tierra durante 400,000 años, dejó un legado genético que aún persiste en poblaciones actuales. Expertos sugieren que ciertos rasgos heredados de ellos podrían haber otorgado ventajas evolutivas a los humanos modernos.
Desde la primera secuenciación completa de un genoma neandertal, científicos en todo el mundo han rastreado su influencia en el ADN humano. Un estudio reciente, publicado en 2023, analizó muestras de más de 6,000 voluntarios en América Latina y descubrió huellas genéticas neandertales en poblaciones nativo-americanas.
«Este proyecto demuestra que el neandertal no es solo antepasado de los europeos, sino también de los nativo-americanos», explicó el genetista Pierre Faux, coautor del estudio, a BBC Mundo. «Los nativo-americanos descienden de la rama asiática de la humanidad, que también se mezcló con neandertales hace unos 50,000 años».
Miguel Eduardo Delgado, antropólogo y otro de los autores, destacó que estas investigaciones refuerzan la idea de que «todos los humanos somos idénticos». «No hay superior ni inferior; somos parte de la misma diversidad», afirmó.
El origen del estudio
El Consorcio para el Análisis de la Diversidad y Evolución de Latinoamérica (CANDELA), fundado en 2010, fue clave en esta investigación. Andrés Ruiz Linares, su investigador principal, reunió a genetistas y antropólogos de México, Colombia, Perú, Chile y Brasil para analizar el acervo genético de poblaciones urbanas.
Macarena Fuentes Guajardo, genetista chilena y académica del King»s College de Londres, coordinó la recolección de muestras en Chile, donde participaron más de 2,000 voluntarios. Entre 2012 y 2014, el equipo recopiló ADN, fenotipos (rasgos observables como color de ojos o piel) y medidas antropométricas de los participantes.
«Se tomaron fotos de los rostros, moldes dentales y mediciones como peso, altura y perímetro craneal», detalló Fuentes. Estos datos permitieron realizar análisis de ancestría y estudios genéticos avanzados.
La conexión neandertal
La investigación reveló que una persona latinoamericana típica tiene ascendencia nativo-americana, europea y africana. «Esta mezcla refleja la historia de la región», señaló Fuentes.

Mediante un estudio de asociación genómica, los científicos analizaron 700,000 marcadores genéticos en 6,000 personas. Así identificaron regiones del genoma vinculadas a rasgos físicos, incluyendo la influencia neandertal.
«La idea surgió después, con los avances tecnológicos», explicó Fuentes. «En 2010, la secuenciación del genoma neandertal estaba en desarrollo». Fue en 2022 cuando Svante Pääbo recibió el Nobel de Medicina por descifrar el código genético de esta especie.
Se estima que los neandertales vivieron en Europa y Asia entre hace 400,000 y 40,000 años. Estudios previos ya habían demostrado que personas de origen euroasiático tienen un 2% de ADN neandertal.
Un gen clave en la nariz
El equipo de CANDELA descubrió una región genómica asociada a la altura de la nariz, heredada de los neandertales. «Los latinoamericanos somos relativamente nuevos en el mundo, lo que facilita detectar estos segmentos genéticos», explicó Fuentes.

En 2023, publicaron sus hallazgos en Communications Biology, donde demostraron que el gen ATF3, ubicado en el cromosoma 1, influye en la forma nasal. «Este gen se heredó de los neandertales y se transmitió a través de generaciones», indicó Kaustubh Adhikari, otro coautor.
Análisis facial y craneal
Para confirmar sus resultados, los investigadores compararon rostros de voluntarios con cráneos neandertales. Qing Li, de la Universidad de Fudan, marcó 34 puntos anatómicos en fotografías de los participantes y calculó distancias entre ellos.

Delgado realizó el mismo proceso en modelos 3D de cráneos neandertales. «Encontramos una relación entre la altura facial media y la herencia neandertal», explicó. «Casi 1 de cada 3 voluntarios tiene una secuencia de ADN neandertal asociada a narices más largas».


Fuentes aclaró que los neandertales tenían narices más altas que los humanos modernos. «La introgresión neandertal en esta región genómica explica por qué algunos latinoamericanos tienen narices más largas».

Implicaciones científicas
El hallazgo del gen ATF3 y su vínculo con la forma nasal abre nuevas preguntas sobre la evolución humana. «¿Qué función tenía este rasgo? ¿Por qué se transmitió a algunos humanos modernos y no a otros?», cuestionó Faux.

Delgado sugirió que este ADN pudo ayudar a adaptarse a cambios climáticos o dietéticos. Además, destacó que algunas enfermedades están relacionadas con la herencia neandertal, lo que podría tener implicaciones médicas en Latinoamérica.
Antonio Rosas, paleoantropólogo español, resaltó dos aspectos clave: «La expresión genética neandertal en la forma nasal y la importancia de estudiar poblaciones latinoamericanas, cuya diversidad genética ha sido menos explorada que la europea».
Diversidad genética en Latinoamérica
En un estudio posterior, el equipo analizó la morfología dental de neandertales y latinoamericanos. «Descubrimos que el ancho de los incisivos centrales tiene una alta carga de ancestría neandertal», indicó Delgado.

«Los latinoamericanos somos un caleidoscopio de diversidad genética», añadió. «Aunque somos poblaciones relativamente nuevas, el mestizaje nos permite encontrar asociaciones genéticas únicas».
En otro estudio, identificaron herencia denisovana en sudamericanos, vinculada al grosor de los labios. «Esto proviene del mestizaje entre humanos modernos y denisovanos en Asia», explicó Delgado.
Para Fuentes, estas investigaciones refuerzan la idea de que «no existen razas biológicas». «Todos los humanos somos idénticos, con variaciones mínimas», concluyó.
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