Tensión en Venezuela: Delcy Rodríguez, presidenta encargada, arremetió contra quienes celebraron la captura de Nicolás Maduro tras un ataque militar de EE.UU.
Rodríguez, durante un acto con trabajadores petroleros en Puerto La Cruz, afirmó que quienes agradecen estas acciones «no merecen la dignidad ni el gentilicio venezolano». Su discurso reforzó la defensa de un diálogo político interno y el rechazo a injerencias extranjeras.
«Es clave abrir espacios para la divergencia democrática, pero con política con P mayúscula y V de Venezuela«, declaró.
La mandataria insistió en que las diferencias deben resolverse dentro del país y cuestionó las «órdenes de Washington» sobre actores políticos venezolanos. Aunque abogó por incluir a sectores opositores en el diálogo, marcó un límite: «Quienes buscan el daño y el mal no tienen cabida».
Sin mencionar nombres, criticó a venezolanos que viajaron a EE.UU. para agradecer el ataque militar que culminó con la captura de Maduro. «No merecen la dignidad de este país», sentenció.
Diálogo nacional sin imposiciones
Rodríguez recordó su propuesta del viernes pasado: un «verdadero diálogo» nacional que incluya a sectores afines y opositores, coordinado por Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento. Exigió que el proceso genere resultados inmediatos y se desarrolle sin imposiciones externas, ya sea de EE.UU., Colombia o España.
Sus declaraciones llegan una semana después de que la líder opositora María Corina Machado se reuniera con Donald Trump en la Casa Blanca. En el encuentro, Machado entregó al mandatario estadounidense la medalla del Premio Nobel de la Paz 2025 y agradeció sus acciones por la «libertad» de Venezuela.
El sábado, Rodríguez ya había calificado de «vergonzoso» que venezolanos celebraran la captura de Maduro. Días antes, Trump había advertido a la presidenta encargada que «pagaría un precio muy alto» si no actuaba «correctamente», aunque luego la describió como «una persona fantástica» tras una llamada telefónica.
«El diálogo debe ser entre venezolanos, sin tutelajes ni presiones», concluyó Rodríguez, reforzando su postura ante la creciente polarización.








