Empresas colombianas apuestan por Venezuela: Argos, Nutresa y Corona lideran la reactivación comercial

Camiones cargados con cemento, alimentos y vajillas cruzan la frontera colombo-venezolana tras años de cierre, simbolizando la reactivación comercial entre ambos países

Oportunidad histórica: La reapertura comercial con Venezuela revive el interés de grandes empresas colombianas tras años de crisis diplomática.

Hace casi dos décadas, la frontera colombo-venezolana era una de las rutas comerciales más activas de Latinoamérica. Colombia exportaba cerca de US$7.000 millones anuales a su vecino, con un movimiento de 3,56 millones de toneladas de mercancías y más de 227.600 camiones cruzando la frontera cada año. Sin embargo, la crisis política y el cierre fronterizo en 2015 paralizaron este flujo, reduciendo las exportaciones a solo US$196 millones en 2019. La reapertura en 2022 marcó el inicio de una lenta recuperación, pero el reciente cambio político en Venezuela ha acelerado las expectativas.

Infográfico

El Gobierno colombiano, liderado por Gustavo Petro, busca elevar el comercio bilateral a US$10.000 millones anuales, una meta ambiciosa que ya muestra avances. Según la Cámara Colombo Venezolana, en 2025 las exportaciones colombianas alcanzaron US$1.071,7 millones, un crecimiento del 6,8% frente a 2024, con un aumento del 19,8% en volumen, llegando a 633.000 toneladas métricas.

Infraestructura y alimentos: los sectores pioneros

La normalización de relaciones ha reactivado el interés de empresas que, como Cementos Argos, fueron expropiadas durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Jorge Mario Velásquez, presidente de Grupo Argos, destacó en una entrevista con Bloomberg que Venezuela representa una oportunidad para recuperar activos perdidos y participar en la reconstrucción de su infraestructura, un sector con alta demanda tras años de abandono.

Argos ingresó al mercado venezolano en 1997, adquiriendo una planta en el estado Trujillo. Sin embargo, en 2006, Chávez expropió la industria cementera, dejando una deuda estimada en US$300 millones. Velásquez ha insistido en que la reparación a inversionistas expropiados es clave para restablecer la confianza y atraer nuevas inversiones.

Cemargos, Grupo Nutresa y Corona se apuntarían en la reactivación de Venezuela: estos son sus planes

Por su parte, Grupo Nutresa apuesta por una estrategia agresiva para recuperar el mercado venezolano. Gabriel Gilinski, líder del holding, anunció planes para triplicar las exportaciones mensuales de chocolates, galletas, helados y café, alcanzando US$3 millones en febrero. «No necesitamos construir fábricas; podemos aumentar la producción y exportar directamente en camiones», explicó Gilinski, destacando que la compañía ya ha invertido medio millón de dólares en Venezuela para repatriar utilidades.

Vajillas y lácteos: cautela y continuidad

Vajillas Corona, que llegó a facturar US$5 millones anuales en Venezuela, evalúa un regreso gradual. Daniel Restrepo, su gerente general, señaló que el país fue uno de sus principales destinos de exportación, pero hoy priorizan restablecer contactos y analizar la nueva dinámica del mercado antes de comprometerse. «Venezuela fue clave para nosotros, pero el regreso será lento y estratégico», advirtió.

En contraste, Alpina nunca abandonó el mercado venezolano. Con más de 30 años de operación en el país, la empresa mantiene una planta en Villa de Cura y adapta su portafolio a las condiciones locales. Ernesto Fajardo, presidente del grupo, explicó que su continuidad se basa en tres pilares: adaptar productos a la realidad del consumidor, mantener flexibilidad operativa y construir alianzas con cadenas comerciales. «Nunca nos fuimos porque creemos en acompañar la nutrición de los venezolanos», afirmó.

Oportunidades y desafíos pendientes

Analistas de Bancolombia señalan que la reactivación comercial depende no solo de la voluntad política, sino también de superar barreras operativas. Venezuela, con un mercado reducido a un cuarto de su tamaño previo, ofrece oportunidades en sectores como textiles, cuero, vehículos y papel, donde Colombia tiene ventajas competitivas.

Guillermo Criado, presidente de la Cámara Colombiana de la Confección, destacó que el sector textil podría recuperar entre el 40% y 50% de sus ventas históricas en Venezuela. Sin embargo, persisten desafíos como el sistema de pagos, la seguridad y los altos costos de seguros. «Son obstáculos superables, pero requieren soluciones rápidas», advirtió.

El renovado interés empresarial, combinado con el repunte del comercio y la complementariedad entre ambos países, abre una ventana única para reconstruir una relación económica clave en la región. Aunque los retos son significativos, la apuesta de empresas como Argos, Nutresa y Corona marca el inicio de una nueva etapa de colaboración.

Referencia de contenido: consultar fuente original aquí
Etiquetado: