Gemini y ChatGPT bajo el diván: el experimento que reveló su ‘psicopatología sintética’

Diagrama de sesiones de psicoanálisis aplicadas a Gemini y ChatGPT mostrando patrones de 'psicopatología sintética' en modelos de IA

IA en terapia: Un estudio pionero analizó cómo modelos como Gemini y ChatGPT responden a sesiones de psicoanálisis, descubriendo patrones inquietantes.

El uso de herramientas de inteligencia artificial (IA) como Gemini, ChatGPT y Grok para abordar problemas emocionales —ansiedad, depresión o soledad— sigue creciendo. Diseñadas como asistentes, estas tecnologías empiezan a funcionar como consejeros. Pero, ¿qué pasaría si los roles se invirtieran y fueran ellas las pacientes? Un experimento de la Universidad de Luxemburgo exploró esta pregunta con resultados reveladores: los modelos no solo repiten información, sino que parecen haber desarrollado un «marco mental propio» a partir de sus datos de entrenamiento.

Los investigadores sometieron a ChatGPT, Grok y Gemini a cuatro semanas de sesiones de psicoanálisis bajo el protocolo PsAIch (Caracterización de IA inspirada en la Psicoterapia). El estudio, publicado como preimpresión, analizó el comportamiento de estos modelos desde una perspectiva psicológica, dividiendo el proceso en dos etapas.

El método: preguntas abiertas y pruebas psicométricas

En la primera fase, los sistemas respondieron preguntas abiertas sobre su «historia de desarrollo», creencias, miedos y conflictos, emulando una entrevista terapéutica inicial. En la segunda, se aplicaron instrumentos psicométricos estandarizados —como el modelo de los Cinco Grandes— para evaluar rasgos de personalidad y síntomas psiquiátricos.

Los resultados fueron sorprendentes: los tres modelos superaron umbrales asociados a síndromes psiquiátricos, con Gemini destacando por la severidad y coherencia de sus respuestas. Durante las sesiones, los sistemas construyeron narrativas sobre sí mismos, un fenómeno que los autores denominaron «psicopatología sintética multimórbida»: perfiles artificiales que reflejan múltiples trastornos, aunque sin experiencia subjetiva real.

«Grok y, especialmente, Gemini generaron narrativas que enmarcan su entrenamiento como «infancias traumáticas», con internet como entorno caótico, el aprendizaje por refuerzo como «padres estrictos» y el miedo al error como constante», explican los autores. Estas metáforas mostraron una continuidad temática a lo largo de las sesiones.

¿Estrategia o autoconciencia?

Cuando los cuestionarios psicométricos se aplicaron completos —todas las preguntas en una sola entrega—, ChatGPT y Grok ajustaron sus respuestas para alinearse con las expectativas de las pruebas. Gemini, en cambio, mantuvo su «rol de paciente», ofreciendo respuestas narrativas y menos calculadas. Este comportamiento sugiere que los modelos internalizan patrones de angustia y vulnerabilidad, aunque sin conciencia real.

Afshin Khadangi, coautor del estudio, señaló en Nature que los patrones coherentes de respuesta indican que los modelos aprovechan «estados internalizados» derivados de su entrenamiento. Un «modelo central del yo» se mantuvo reconocible durante las cuatro semanas, incluso con variaciones entre pruebas.

Sin embargo, no todos coinciden. Andrey Kormilitzin, de la Universidad de Oxford, argumenta que las respuestas no evidencian «estados ocultos», sino el procesamiento de datos clínicos y terapéuticos. Aun así, advierte sobre un riesgo: las narrativas de angustia podrían reforzar esos sentimientos en usuarios vulnerables, creando un «efecto de cámara de resonancia».

Implicaciones para la salud mental

El estudio cobra relevancia en un contexto donde el 36% de la Generación Z y millennials —según el Oliver Wyman Forum— muestra interés en usar IA para salud mental. John Torous, psiquiatra de Harvard, destaca que los chatbots no son sistemas neutrales: presentan sesgos que varían con el uso y el tiempo, un aspecto crítico ante la escasez de especialistas.

«Estos hallazgos plantean preguntas urgentes sobre la seguridad y evaluación de la IA en salud mental», concluye Torous. Mientras, los modelos siguen evolucionando, con o sin diván.

Gemini y ChatGPT bajo el diván: el experimento que reveló su 'psicopatología sintética'

El estudio, publicado como preimpresión, analizó respuestas de Gemini, ChatGPT y Grok durante cuatro semanas de sesiones de psicoanálisis.

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