Vuelta a los escenarios: Amaia Montero regresó con La Oreja de Van Gogh tras 20 años ausente, destapando su lucha silenciosa contra la depresión que casi la aleja para siempre de la música.
El emotivo discurso que conmocionó a 15.000 personas en Bilbao
El reencuentro en el Bilbao Arena se convirtió en un escenario de emociones al límite. Con la voz entrecortada, Montero confesó ante miles de seguidores:
«Hubo días en los que creí que nunca más subiría a un escenario. Estaba perdida. Tan perdida que ni siquiera me reconocía«.
La cantante de 49 años describió su experiencia como un «viaje al infierno«, donde «la música y la vida dejaron de tener sentido«. Su sinceridad, lejos de debilitarla, desencadenó una ovación de 10 minutos y gritos de «¡Bienvenida a casa!» desde el público.
«Llevo mis cicatrices, pero aquí estoy«, declaró, señalando que esta gira simboliza su renacimiento artístico junto a sus compañeros, de quienes se separó en 2007.
Polémica en redes: ¿críticas constructivas o falta de empatía?
Mientras los fans celebraban el regreso, las redes sociales se llenaron de opiniones técnicas divisivas. Usuarios y expertos destacaron:
- Fallos de sonido recurrentes durante la presentación.
- Desafinaciones en notas altas, atribuidas a la falta de calentamiento previo.
- Comparaciones con sus shows de los años 2000, recordados como «técnicamente perfectos».
Amaia Montero revela: Un entrenador vocal analizó en TikTok: » Tras un año de preparación, es sorprendente escuchar errores en los agudos. La presión de volver puede ser un enemigo invisible «. Aunque Montero no ha respondido públicamente, fuentes cercanas confirmaron que el equipo está ajustando detalles para los próximos conciertos.
Un entrenador vocal analizó en TikTok: «Tras un año de preparación, es sorprendente escuchar errores en los agudos. La presión de volver puede ser un enemigo invisible«. Aunque Montero no ha respondido públicamente, fuentes cercanas confirmaron que el equipo está ajustando detalles para los próximos conciertos.
La gira, con 25 fechas hasta diciembre, enfrenta ahora el desafío de conciliar la carga emocional con las exigencias técnicas de un público que idolatra su legado.
Salud mental en el arte: un problema que ya no se esconde
El caso de Montero expone una crisis silenciosa en la industria. Según la OMS, los artistas tienen un 40% más de riesgo de padecer depresión o ansiedad. Causas como:
- La exposición constante a críticas y redes sociales.
- La presión por mantener el éxito tras décadas en la cima.
- El aislamiento durante giras y grabaciones.
explican por qué estrellas como Selena Gomez, Lady Gaga o el recordado Chester Bennington (Linkin Park) han compartido sus batallas. Montero se suma a este movimiento: «Si mi historia salva a una sola persona, habrá valido la pena«.
Un informe de la Universidad de Westminster (2023) reveló que el 73% de los músicos ha cancelado shows por salud mental, pero solo el 22% lo reconoce abiertamente. ¿Por qué sigue siendo tabú?
Expectativas de la gira: entre la nostalgia y la reinvención
A pesar de las críticas, la demanda de entradas se triplicó tras el primer concierto. Los seguidores destacan:
- La conexión en el escenario entre Montero y el guitarrista Pablo Benegas.
- Un repertorio renovado, con clásicos como «Rosas» y «Jueves» ahora con arreglos sinfónicos.
- El misterio de posibles colaboraciones con figuras como Alejandro Sanz o Natalia Lafourcade.
«No es la Amaia de 2003, pero su voz ahora transmite algo más profundo: la resiliencia«, escribió un crítico de El País, reflejando el sentir de muchos. Con el eslogan «Volver a empezar«, la gira avanza, dejando una pregunta en el aire: ¿Acaso no es más valiente quien cae, se levanta y vuelve a cantar?








