Salud en riesgo: La actriz mexicana compartió el aterrador diagnóstico que recibió durante un viaje a Nueva York.
Ana Brenda Contreras enfrentó una pesadilla médica el pasado noviembre tras asistir a los Emmy Awards. Mientras se preparaba para el evento, sufrió una caída abrupta de plaquetas que la llevó de urgencia al hospital, donde los médicos le advirtieron sobre un riesgo inminente de sepsis y fallo multiorgánico.
«Me pasan a la camilla, me hacen diez mil estudios y aquí es donde viene el susto. Me cuentan que las plaquetas vienen en quince mil… (me dijeron): «Estás en peligro de entrar en sepsis»… fallo renal, que los órganos empiezan a fallar y a colapsar… Nos llevamos el susto de nuestras vidas. Cuando pasa algo así, lo primero que piensas es: «Tengo una hija y qué voy a hacer, tengo que estar para ella»», relató en su pódcast Ella Sin Filtros.
Tras descartar diagnósticos alarmantes como enfermedades de médula ósea, los médicos determinaron que una bacteria en una comida callejera había desencadenado la crisis. La actriz agradeció poder regresar a México para continuar su recuperación cerca de su hija, quien fue su principal motivación durante la emergencia.
«Después del susto de nuestras vidas… eran solo las plaquetas lo que estaba fallando. Llegaron los doctores a la conclusión de que había sido una bacteria, un bicho que me entró por algo que comí. Pero como mi cuerpo estaba en números rojos, reaccionó de forma exagerada: se comió las plaquetas, me inflamó corporalmente… Me pude regresar para continuar los estudios en casa, cerca de mi bebé, que era un factor importantísimo», explicó.
Diagnósticos erróneos y un alivio inesperado
Los primeros análisis confundieron a los especialistas, quienes incluso mencionaron la posibilidad de un raspado de médula ósea, un procedimiento invasivo. «Nos pintaban algo horrible, nos hablaban de enfermedades fuertes. Me hablaban de palabras mayores. Me siento muy afortunada de que no haya pasado de un susto, pero sí fue un susto muy grande», confesó.
Hoy, la actriz celebra estar recuperada junto a su familia, aunque el episodio dejó en evidencia los riesgos de infecciones bacterianas no tratadas. Su testimonio subraya la importancia de atención médica oportuna ante síntomas como fatiga extrema o inflamación repentina.








