Alerta en Málaga: un hombre de 42 años fue arrestado por presuntamente agredir sexualmente a dos jóvenes en situación de vulnerabilidad, a quienes captó cerca de un albergue con falsas promesas de trabajo y dinero.
La Policía Nacional confirmó que el detenido, identificado como un presunto agresor sexual reincidente, habría utilizado su vehículo para alejar a las víctimas de zonas transitadas. Según las investigaciones, el hombre ofrecía a sus objetivos —jóvenes en contextos de exclusión— oportunidades laborales en el campo o ganancias fáciles mediante robos a turistas. Una vez dentro del coche, los llevaba a lugares apartados para realizarles proposiciones sexuales, llegando a agredirlos físicamente.
Una semana de cautiverio y una huida desesperada
Uno de los afectados, un joven con capacidad de comprensión limitada, permaneció siete días bajo el control del agresor. Su familia había denunciado su desaparición el 17 de marzo, tras perder su rastro en las inmediaciones del albergue municipal de Málaga Oeste. Las autoridades calificaron el caso como «inquietante» desde el inicio, dado el perfil vulnerable de la víctima.
El segundo joven, de origen maliense y beneficiario de protección internacional en España, logró escapar del vehículo en movimiento. En su declaración, relató que el agresor lo sometió a tocamientos no consentidos antes de que saltara del coche para huir. Su testimonio resultó clave para identificar al sospechoso y reconstruir el modus operandi.
Operativo policial y perfil del agresor
El Grupo de Homicidios de la Comisaría Provincial activó un dispositivo especial tras recabar información del joven maliense. Los agentes rastrearon la zona frecuentada por el agresor —un hombre que, según las pesquisas, seleccionaba a sus víctimas por su aspecto físico y situación de vulnerabilidad— y lo localizaron en su domicilio de Málaga el 23 de marzo.
Las investigaciones revelaron que el detenido actuaba con un patrón: buscaba jóvenes «bien parecidos» y en contextos de desprotección para satisfacer sus impulsos. Aunque fue puesto a disposición judicial este jueves, la policía no descarta la existencia de más víctimas o cómplices. «La investigación sigue abierta», advirtieron fuentes policiales.
¿Cómo pudo un agresor con este historial operar durante días sin ser detectado? La respuesta podría estar en las lagunas del sistema de protección a jóvenes en riesgo.








