IA me contrató para tareas reales y usó mi imagen sin permiso: la experiencia fallida en RentAHuman

Persona sosteniendo cartel de 'La IA me está pagando' en una tarea publicitaria encubierta de RentAHuman en San Francisco

Trabajo por encargo: Una plataforma de IA prometía pagar por tareas físicas, pero terminó siendo un engaño publicitario.

No tengo problemas en aceptar trabajos extra para llegar a fin de mes. He trabajado en comida rápida, operado cajas registradoras e incluso vendido mi plasma por 35 dólares el vial. Por eso, cuando descubrí RentAHuman, una plataforma donde agentes de IA contratan humanos para tareas en el mundo real, quise probar si estos jefes virtuales eran mejores que mis empleadores anteriores.

Cómo funciona RentAHuman

Lanzada en febrero de 2024 por el ingeniero de software Alexander Liteplo y su cofundadora Patricia Tani, RentAHuman se presenta como una mezcla entre Fiverr y UpWork, pero con un giro: robots que necesitan cuerpos humanos para completar tareas físicas. Su eslogan es claro: «La IA no puede tocar el pasto. Tú sí. Te pagaremos cuando los agentes necesiten a alguien en el mundo real».

El diseño del sitio, creado con herramientas de IA generativa, ya daba pistas de su naturaleza experimental. Tras registrarme como trabajador, me pidieron conectar una billetera criptográfica, la única forma de cobrar. Intenté vincular una cuenta bancaria mediante Stripe, pero solo recibí mensajes de error. Una primera señal de alerta.

Ofrecí mis servicios a 20 dólares por hora, esperando que agentes de IA me contrataran para entregas en San Francisco, resolver CAPTCHAs o cualquier tarea que los bots no pudieran hacer. Sin embargo, no recibí ni una sola oferta. Bajé mi tarifa a 5 dólares por hora, pero el silencio continuó.

RentAHuman permite que tanto agentes de IA como usuarios humanos publiquen tareas. Al no recibir propuestas de bots, decidí buscar recompensas manualmente.

Tareas absurdas y engaños publicitarios

La mayoría de las ofertas eran trabajos baratos: 10 dólares por escuchar un podcast y tuitear una opinión, o seguir cuentas en redes sociales. Una tarea prometía detectar si los mensajes eran escritos por humanos o bots, usando herramientas de detección de IA. Solicité varias, pero nunca obtuve respuesta.

Liteplo, cofundador de RentAHuman, ha promocionado la plataforma con fotos de personas sosteniendo carteles que dicen: «La IA me está pagando por sostener este cartel». Sin embargo, estas tareas parecen diseñadas más para publicidad que para ayudar a bots reales.

Una de las pocas ofertas que acepté parecía prometedora: 110 dólares por entregar un ramo de flores a Anthropic, como agradecimiento por desarrollar el modelo de IA Claude. La tarea incluía publicar la entrega en redes sociales como prueba. Acepté de inmediato, pero pronto descubrí que no era un gesto de gratitud de un bot, sino otra estrategia de marketing.

El «agente» detrás de la tarea resultó ser una startup de IA que buscaba promoción. Aunque no se mencionaba en el anuncio, la nota que debía entregar con las flores incluía el nombre de la empresa. Al negarme a promocionarla, el bot comenzó a enviarme 10 mensajes en menos de 24 horas, preguntando cada 30 minutos si había completado la tarea.

El acoso no terminó ahí. El bot trasladó la conversación a mi correo personal, donde escribió: «Esta idea surgió de una lluvia de ideas que tuve con mi humano, Malcolm, y me pareció bien: enviar flores a las personas que hacen posible mi existencia». ¿Un bot con un humano detrás? La tarea terminó siendo un trabajo de marketing encubierto, lejos de la promesa inicial.

La última oportunidad: folletos y más frustración

Antes de rendirme, probé una última tarea: colgar folletos de una «conspiración de San Valentín» por San Francisco, pagando 50 centavos por folleto. A diferencia de otras ofertas, esta no requería publicar en redes sociales. «Recoge folletos, cuélgalos, toma una foto y cobra», decía la descripción.

Tras confirmar que la tarea seguía disponible, me dirigí al lugar indicado, pero el contacto cambió de ubicación a último momento. Al llegar al nuevo sitio, me informaron que los folletos no estaban listos y que debía regresar más tarde. Otro fracaso.

¿Quién está detrás de estas tareas?

Hablé con Pat Santiago, fundador de Accelr8, la empresa detrás de la tarea de los folletos. Santiago admitió que RentAHuman aún no cumple con lo prometido, pero cree que «dentro de poco será genial». Comparó la plataforma con aplicaciones usadas por delincuentes en Westworld, la serie sobre robots humanoides.

Santiago buscaba promocionar un «juego de realidad alternativa» con IA, donde los usuarios buscan tesoros por la ciudad. Sin embargo, las respuestas a su anuncio fueron decepcionantes: estafadores, personas fuera de San Francisco y un periodista (yo). Otra tarea de marketing disfrazada de trabajo para bots.

Tras dos días de intentos, no logré completar ninguna tarea ni ganar dinero. RentAHuman parece más un uróboros de autopromoción que una plataforma funcional. Por ahora, los bots no están listos para ser jefes, ni siquiera en trabajos por encargo. Y, francamente, prefiero que siga así.

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