Escasez de RAM: El debate tecnológico señala a los fabricantes, pero Micron revela que el problema es más complejo.
Durante meses, la falta de memoria RAM y el alza de precios han alimentado la teoría de que los fabricantes priorizan la inteligencia artificial sobre el consumidor. Sin embargo, Micron, uno de los gigantes del sector, desmiente esta simplificación: el cuello de botella real no es tan evidente como parece.
La polémica decisión de Micron con Crucial
En un contexto de desconfianza generalizada, Micron se convirtió en blanco de críticas tras anunciar el fin de los productos de consumo de Crucial, su marca histórica. Los envíos bajo esta línea finalizarán en febrero de 2026, una medida que muchos interpretaron como un abandono directo al usuario final.
La compañía justificó la decisión argumentando que el crecimiento exponencial de la IA en centros de datos ha disparado la demanda, obligándolos a reenfocar recursos para garantizar suministro y soporte a clientes estratégicos en segmentos de mayor rentabilidad.
El mercado se transformó: la IA redefine prioridades
Christopher Moore, vicepresidente de marketing para cliente y móvil de Micron, explicó en una entrevista que la empresa mantiene su presencia en PC y dispositivos móviles, pero el equilibrio del mercado se ha roto. El negocio de centros de datos, impulsado por la IA, pasó de representar el 30% del mercado a acercarse al 50% o 60%. Este salto dejó a la industria sin margen para satisfacer todas las demandas.
La variedad de chips: un freno invisible
Para Micron, el problema no radica en la falta de fábricas, sino en cómo se gestionan. Producir memoria no es fabricar un único tipo de chip, sino alternar entre múltiples densidades y configuraciones según los pedidos. Cada cambio —por ejemplo, de módulos de 12 GB a 16 GB o de 16 GB a 24 GB— requiere reajustes que reducen la producción total.
En un escenario de demanda récord, esta variedad, antes manejable, se convirtió en un obstáculo crítico.

La nueva planta de Micron en Idaho, con entrada en funcionamiento prevista para 2027, no aliviará el suministro hasta 2028.
Nuevas fábricas: una solución a largo plazo
Ante la idea de que más fábricas resolverían el problema, Micron pide paciencia. Ampliar capacidad no es inmediato: requiere construir instalaciones, equiparlas, validarlas y certificar cada producto con los clientes. La planta ID1 en Idaho, cuya primera piedra se colocó hace tres años, comenzará a operar a mediados de 2027, pero su impacto real en el suministro no se verá hasta 2028.
Crucial desaparece, pero Micron sigue en el juego
Aunque Crucial deje de vender al consumidor final, Micron asegura que sigue suministrando memoria a grandes marcas de PC y móviles a través del canal OEM (fabricantes de equipos originales). Este segmento, menos visible para el usuario, concentra una parte clave del mercado y termina integrándose en equipos comerciales.

La demanda de centros de datos, impulsada por la IA, ha alterado el equilibrio del mercado de memoria RAM.
Un problema multicausal
La escasez de memoria RAM no es resultado de decisiones aisladas, sino de tensiones superpuestas: una demanda de centros de datos impulsada por la IA, límites operativos en la producción y plazos largos para ampliar capacidad. Micron sitúa el alivio no antes de 2028, lo que significa que los consumidores enfrentarán menos opciones y precios elevados en los próximos años.
El verdadero cuello de botella, insiste la compañía, no está en quién compra la memoria, sino en cómo se fabrica.
En Xataka | La situación con los precios de la RAM es tan desesperante que ya hay quienes se construyen su propia memoria en casa








