Sabor gourmet: La mantequilla de tuétano transforma huesos en un manjar cremoso con notas profundas de umami y carne madurada.
Este ingrediente, conocido como el «foie gras de la res», combina la riqueza del tuétano con la suavidad de la mantequilla clarificada. Su preparación no solo resalta sabores intensos, sino que también aprovecha al máximo los nutrientes del hueso, evitando el desperdicio de alimentos.
El tuétano es una fuente concentrada de ácidos grasos esenciales, colágeno y minerales como calcio, fósforo y hierro. Al mezclarlo con mantequilla, se obtiene un producto versátil, ideal para sellar carnes, enriquecer arroces o dar un toque especial a papas al horno.
El arte de extraer el tuétano
El mayor desafío de esta receta es el corte de los huesos. Se recomienda pedir el fémur de vaca cortado en rodajas o en forma de canoa para facilitar su cocción. Una vez horneados, el tuétano se extrae y se mezcla con mantequilla clarificada, mientras los huesos sobrantes pueden usarse para preparar un caldo nutritivo.
Esta técnica, popularizada por el chef español Ernesto Romero en Porter4House, destaca por su precisión. Romero, referente en gastronomía, enseña cómo resaltar el sabor auténtico de ingredientes como el tuétano, combinando tradición y innovación.

El tuétano, una vez cocinado, debe dorarse sin deshacerse. El tiempo ideal en el horno es de 25 minutos, rociado con aceite de oliva, sal y ajo.
Un perfil de sabor único
La mantequilla de tuétano fusiona grasa láctea con notas de carne madurada, creando un umami profundo. La clave está en la clarificación, un proceso que elimina sólidos lácteos y eleva el punto de humo, permitiendo cocinar a altas temperaturas sin que se queme.
Nutricionalmente, aporta ácido oleico (presente en el aceite de oliva), que ayuda a reducir el colesterol LDL. Además, al clarificar la mantequilla, se elimina la lactosa, haciéndola más digerible para personas con sensibilidades leves.
Ingredientes clave
- 1 fémur de vaca (cortado en canoa o rodajas).
- 250 g de mantequilla (mínimo 82% materia grasa).
- 1 cabeza de ajos.
- Hierbas aromáticas: romero, tomillo y cebollino fresco.
- Cítricos: zumo y ralladura de limón.
- Condimentos: sal fina y pimienta negra recién molida.
- AOVE (aceite de oliva virgen extra).
Paso a paso
1. **Preparación de los huesos**: Sumérgelos en agua fría con sal para limpiar restos de sangre. Sécalos y colócalos en una bandeja con el tuétano hacia arriba. Rocía con AOVE, sal, pimienta y ajo (puedes asar la cabeza de ajo envuelta en papel aluminio).
2. **Cocción del tuétano**: Hornea a temperatura media hasta que burbujee y se dore (25 minutos). El tuétano debe mantener su estructura sin derretirse por completo.
3. **Clarificación de la mantequilla**: Colócala en una bolsa hermética y sumérgela en agua caliente (sin hervir) para separar los sólidos lácteos. Este paso es crucial para lograr una textura pura y un alto punto de humo.
4. **Mezcla final**: Procesa el tuétano tibio con la mantequilla clarificada, sal, pimienta, hierbas frescas y unas gotas de limón. La sal potencia las notas cárnicas, mientras el limón equilibra la grasa.
5. **Presentación**: Vierte la mezcla en frascos de vidrio o moldes de silicona. Esta mantequilla es perfecta para cocinar carnes, dar sabor a arroces o acompañar papas al horno.
La mantequilla de tuétano no solo eleva el sabor de tus platos, sino que también aprovecha al máximo un ingrediente subestimado. Como dice Ernesto Romero: «El tuétano es oro puro en la cocina; solo hay que saber extraer su esencia».








