Cambio de propiedad en Hollywood: El actor Orlando Bloom pone a la venta su icónica mansión en Malibú, un refugio con vistas al océano y 15 años de memorias familiares.
El protagonista de Piratas del Caribe ha decidido desprenderse de una de sus joyas inmobiliarias: **una lujosa residencia en Malibú que adquirió en 2011 por $2.5 millones** junto a su entonces esposa, la modelo Miranda Kerr. Ahora, la propiedad reluce en el mercado con un precio de $12 millones, casi cinco veces su valor original. La mansión, construida en los años 70 pero completamente reformada por Bloom, no solo representa una inversión, sino un capítulo personal: aquí creció Flynn, el hijo que el actor tuvo con Kerr, antes de su separación en 2013.
Un «resort privado» con vistas al Pacífico
El listado oficial, gestionado por la inmobiliaria Compass, describe la propiedad como un «ambiente de resort con privacidad excepcional«. Ubicada en el exclusivo oeste de Malibú, la mansión ofrece vistas panorámicas al océano y un diseño que fusiona lujo y naturaleza. «Techos altos con vigas de madera, amplios ventanales y pisos de madera noble crean una fluidez entre los espacios interiores y exteriores», detalla la ficha técnica. El actor invirtió en reformas que modernizaron la estructura sin perder su esencia, como el sistema de sonido integrado en la sala familiar o las puertas corredizas de vidrio que conectan con el patio trasero.
Con 4,181 pies cuadrados distribuidos en cuatro dormitorios y cinco baños, la casa principal incluye áreas como un vestíbulo de entrada, sala de estar con vistas a la montaña, comedor formal, cocina gourmet y cuarto de lavado. Pero el verdadero atractivo está afuera: **piscina infinita, zona de spa, terraza con comedor al aire libre y jardines meticulosamente diseñados**, ideales para el entretenimiento o la desconexión.
¿Por qué Bloom vende ahora?
Esta no es la primera propiedad que el actor británico liquida en los últimos meses. En 2023, Bloom vendió otra residencia en Beverly Hills por $7 millones, lo que sugiere un ajuste en su portafolio inmobiliario. Aunque no ha revelado los motivos, fuentes cercanas apuntan a que el actor busca simplificar sus activos tras años de acumular propiedades en California. La mansión de Malibú, sin embargo, destaca por su valor sentimental: fue el hogar donde su hijo dio sus primeros pasos y donde la familia disfrutó de la intimidad que ofrece este rincón de la costa californiana.
El mercado de lujo en Malibú sigue en auge, con demandas récord por propiedades frente al mar. La estrategia de Bloom —vender a casi $10 millones más de lo que pagó— refleja no solo una savia inversión, sino también el momento ideal para desprenderse de un activo que, más allá de su valor monetario, guardó 15 años de historias.








