Récord histórico en semiconductores: China exportó chips por valor de US$43.300 millones en solo dos meses, un salto del 72,6% interanual.
Los datos oficiales de aduanas, verificados por South China Morning Post (SCMP), confirman que el sector semiconductor chino crece a un ritmo tres veces superior al del resto de las exportaciones del país (21,8% en el mismo período). Este boom no es casualidad: responde a la explosión global de la inteligencia artificial (IA), que demanda chips avanzados para entrenar modelos, inferencia y centros de datos.
Desde 2021, EE.UU. y sus aliados (Países Bajos, Japón y Corea del Sur) han restringido el acceso chino a tecnologías clave, como las máquinas de fotolitografía extrema (EUV) de ASML, esenciales para fabricar nodos inferiores a 7 nm. Lejos de rendirse, China aceleró su estrategia de autosuficiencia tecnológica: invirtió en I+D, optimizó procesos existentes y escaló la producción de chips «maduros» (28 nm o superiores), que hoy dominan el 65% del mercado global en sectores como automoción, electrodomésticos e industria.
La IA como motor: cómo China compite sin tecnología EUV
Empresas como Huawei, Moore Threads y Cambricon Technologies ya comercializan GPU para IA con prestaciones cercanas a las de NVIDIA o AMD, pero fabricadas con nodos menos avanzados. Su ventaja: precios hasta un 30% menores y plazos de entrega más cortos, según informes de la industria. Esto las convierte en una opción atractiva para empresas extranjeras afectadas por la escasez global de chips, especialmente en Europa y Sudeste Asiático.
El caso más emblemático es el de Huawei, que en 2023 lanzó el Ascend 910B, un procesador para IA fabricado por SMIC con tecnología de 7 nm. Aunque este nodo se logra mediante multiple patterning —una técnica que encarece la producción—, demuestra que China puede eludir parcialmente el bloqueo occidental. «No necesitamos EUV para competir en ciertos segmentos», declaró en 2025 un ejecutivo de SMIC en un foro industrial.
Los chips «maduros»: el secreto mejor guardado de China
SMIC, el gigante chino de semiconductores, lidera la producción de chips de 28 nm y 14 nm, nodos que, aunque no son los más avanzados, cubren el 80% de la demanda industrial. Su estrategia se basa en:
- Equipos heredados: Máquinas de litografía UVI (no EUV) adquiridas a ASML antes de las sanciones, combinadas con multiple patterning para alcanzar resoluciones menores.
- Enfoque en volumen: Priorizan la producción masiva de chips para automóviles (como los usados en Tesla Model 3 fabricados en Shanghai) y electrodomésticos inteligentes.
- Inversión en capacidad: Plantas como la de Beijing Yandong Microelectronics (YDME), que destinará US$4.600 millones a una fábrica de obleas de 300 mm para chips de 28 nm.
China domina el: «Los nodos maduros son el pan de cada día de la electrónica global», explicó en 2024 un analista de Counterpoint Research . «China los domina, y eso le da un poder de negociación enorme, incluso sin acceso a EUV».
«Los nodos maduros son el pan de cada día de la electrónica global», explicó en 2024 un analista de Counterpoint Research. «China los domina, y eso le da un poder de negociación enorme, incluso sin acceso a EUV».
Otras empresas clave en este segmento son:
- Hua Hong Semiconductor: Especializada en chips para IoT y sensores, con una cuota del 12% del mercado global de 28 nm.
- Guangzhou ZenSemi: Proveedora de semiconductores para veículos eléctricos, incluyendo marcas como BYD y NIO.
- China Resources Microelectronics: Focus en chips para telecomunicaciones 5G y dispositivos médicos.
¿Puede China mantener este ritmo sin tecnología occidental?
El éxito actual plantea un dilema: ¿hasta cuándo podrán los fabricantes chinos escalar sin acceso a equipos EUV? SMIC ya ha demostrado que puede producir 5 nm en pequeñas cantidades, pero la eficiencia y los costes siguen siendo un obstáculo. «El multiple patterning es una solución temporal», advirtió en 2025 un informe de la Semiconductor Industry Association (SIA) de EE.UU. «A largo plazo, China necesitará EUV o una alternativa revolucionaria».
Mientras tanto, el gobierno chino acelera dos frentes:
- Desarrollo de litografía nacional: Empresas como SMEE (Shanghai Micro Electronics Equipment) trabajan en máquinas de litografía propias, aunque aún están 5-7 años por detrás de ASML.
- Adquisiciones estratégicas: Inversiones en empresas de materiales semiconductores (como silicio de alta pureza) y software de diseño (EDA), donde aún depende de herramientas occidentales.
«China no busca solo sobrevivir, sino liderar», declaró en enero de 2026 un portavoz del Ministerio de Industria chino. «La IA y los chips son la nueva carrera espacial, y no piensan quedarse atrás».








