IA en tiempo real: La distancia ya no es un detalle técnico, sino la clave para que las empresas españolas no pierdan milisegundos críticos.
Años de discursos sobre inteligencia artificial han priorizado macrocentros de datos cada vez más grandes, potentes y hambrientos de energía. Sin embargo, el verdadero desafío no es solo cuánto procesas, sino dónde lo haces. En la era del tiempo real, cada milisegundo que un bit viaja puede marcar la diferencia entre una respuesta instantánea y un retraso inaceptable. Este matiz, aparentemente técnico, se ha convertido en un factor decisivo para las compañías en España.
Telefónica acelera el edge computing en cinco ciudades
La operadora ha lanzado servicios de computación edge para clientes B2B en Madrid, Valencia, Sevilla, Bilbao y A Coruña. El despliegue inicial incluye 17 nodos, permitiendo a empresas y administraciones contratar capacidades de procesamiento y almacenamiento justo donde se generan los datos. La estrategia elimina la dependencia de centros remotos y reduce la latencia a niveles mínimos.
¿Por qué el edge computing cambia las reglas?
El edge computing procesa la información en el lugar donde se genera, sin enviarla constantemente a servidores centrales. Microsoft lo define como llevar cómputo y almacenamiento a ubicaciones periféricas, como fábricas, tiendas, oficinas o infraestructuras distribuidas. Los servidores locales analizan y filtran los datos in situ, enviando solo lo relevante a los sistemas centrales. Los beneficios son claros: latencia reducida, redes más ligeras y respuestas en tiempo real, complementando —no reemplazando— al cloud tradicional.
17 nodos en 2024: así se expande la red
Telefónica activará 17 localizaciones en esta primera fase. Doce ya están operativas: además de las cinco ciudades con servicio B2B, funcionan nodos en Barcelona, Málaga, Palma de Mallorca, Valladolid, Terrassa y Mérida. Antes de fin de año, se sumarán Zaragoza, Las Palmas de Gran Canaria, Gijón, Santa Cruz de Tenerife y Santiago de Compostela. Muchas de estas instalaciones ocupan antiguas centrales de cobre reconvertidas en centros edge, adaptadas a exigencias de disponibilidad y seguridad.
Dos opciones para empresas: Edge Básico y Smart Edge
Telefónica no vende








