Herramienta polémica: Una app de IA para macOS analiza tu pantalla y te reprende si te distraes, pero su enfoque genera dudas sobre privacidad.
A lo largo de los años, he probado decenas de aplicaciones diseñadas para bloquear distracciones y mejorar la concentración. Ninguna ha sido perfecta, especialmente por un problema recurrente: el contexto. Por ejemplo, bloquear Reddit durante el trabajo suele ser útil, pero ¿qué pasa cuando el único lugar para encontrar información clave es un hilo de ese sitio? Desactivar el bloqueador se convierte en una tentación peligrosa, y el scroll infinito está a un clic de distancia.
Fomi, una herramienta para macOS, promete resolver este dilema con un enfoque radical: en lugar de bloquear sitios o apps, utiliza IA para analizar lo que haces en tu pantalla. La aplicación te pregunta en qué estás trabajando, monitorea cada ventana que abres y determina si estás siendo productivo o simplemente perdiendo el tiempo. Si detecta una distracción, no solo te avisa, sino que te regaña con mensajes personalizados.
Zach Yang, cofundador de Fomi, explicó en Discord el origen de la idea: «Un amigo que estudiaba un posgrado necesitaba YouTube para ver videos educativos, pero las recomendaciones lo distraían constantemente. Los bloqueadores tradicionales no servían, así que pensé en usar IA para distinguir entre trabajo y ocio». Yang construyó un prototipo y, tras comprobar que los modelos actuales podían diferenciar ambos escenarios con precisión, decidió convertirlo en un producto real.
La app ofrece una prueba gratuita de tres días. Si decides quedártela, el costo es de 8 dólares al mes. Sin embargo, su funcionamiento plantea un dilema: para analizar tu actividad, Fomi sube capturas de pantalla de tu escritorio a un modelo de IA en la nube (GPT-5 Mini de OpenAI). Esto significa que debes sopesar si la ganancia en productividad vale el riesgo de compartir datos sensibles.
Así funciona: un semáforo que te juzga
Tras instalar Fomi, la aplicación te pregunta sobre tus tareas diarias y las herramientas que usas. Cuando empiezas a trabajar, le indicas en qué estás enfocado y qué apps necesitarás. Durante tu jornada, un punto de color en la parte superior de la pantalla —junto a la muesca del MacBook— actúa como un semáforo:
- Verde: Estás en modo productivo.
- Amarillo: Cambiaste a una app potencialmente distractora.
- Rojo: La IA detectó una distracción clara y un tomate animado «explota» en tu pantalla, acompañado de un mensaje que te insta a volver al trabajo.
En mis pruebas, el sistema funcionó sorprendentemente bien. Si leía un artículo relacionado con mi tarea, la app no intervenía. Pero si me desviaba a otro tema —incluso dentro del mismo sitio web—, recibía una advertencia. Lo mismo ocurría con Reddit o YouTube. Hubo algunos falsos positivos, pero bastaba con pulsar un botón para ignorarlos.
Yang reconoce que definir qué es «trabajo» y qué es «distracción» no es sencillo: «Un creador de contenido puede navegar por Instagram buscando inspiración, lo que es legítimo, pero el mismo comportamiento en otro contexto es puro ocio». Para minimizar errores, recomienda ser muy específico al describir tu ocupación y tareas. El equipo de Fomi trabaja constantemente en mejorar el algoritmo de reconocimiento.
Privacidad: el gran debate
El mayor punto de fricción de Fomi es su modelo de privacidad. La app toma capturas de pantalla periódicas de tu ventana activa y las envía a la nube para su análisis. Aunque Yang asegura que se toman medidas para proteger los datos, el proceso genera desconfianza.
«Antes de que cualquier imagen salga de tu computadora, realizamos una inspección local para eliminar información personal identificable, como nombres, números de teléfono, correos o contraseñas. Solo la versión redactada se envía al modelo de IA», detalla Yang. Además, afirma que Fomi no almacena las capturas en sus servidores —solo en la memoria RAM— y que la distribución a través de la App Store garantiza que cumple con los estándares de privacidad de Apple.
A pesar de estas garantías, la cantidad de datos transferidos es significativa. En un día de uso normal, la app subió alrededor de medio gigabyte en capturas de pantalla. Esto la hace incompatible con trabajos que requieren confidencialidad, como el manejo de información sensible o secretos industriales.
¿Vale la pena? Depende. Fomi no es perfecta, pero su enfoque agresivo —ese tomate que «explota» en tu pantalla cuando te distraes— puede ser efectivo para quienes necesitan un recordatorio constante. No sé si la usaré a largo plazo, pero sin duda me ayudó a ser más consciente de mis hábitos. Eso sí: si decides probarla, prepárate para que un algoritmo te juzgue en tiempo real.
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