Fraude con inteligencia artificial: Un compositor usó IA y bots para desviar regalías en plataformas de streaming.
El sector musical enfrenta un escándalo sin precedentes. **Michael Smith**, un compositor de **Carolina del Norte (EE.UU.)**, desplegó un esquema fraudulento con **inteligencia artificial (IA)** para robar **más de US$8 millones** en regalías a gigantes como **Spotify, Apple Music, Amazon Music y YouTube Music**. El caso, el primero en su tipo en territorio estadounidense, expone las vulnerabilidades de un modelo de negocio que distribuye ingresos según reproducciones.
Smith se declaró **culpable de conspiración para cometer fraude electrónico** ante un tribunal federal en **Nueva York**, marcando un hito legal: es la **primera condena por estafa con streaming musical usando IA**. Las víctimas directas —las plataformas mencionadas— vieron cómo sus fondos para artistas legítimos eran drenados por **reproducciones falsas orquestadas con algoritmos y redes de bots**.
El mecanismo del fraude: IA, bots y un catálogo infinito de canciones falsas
La estrategia de Smith combinó **tecnología, automatización y engaño a gran escala**. Su objetivo era claro: **maximizar reproducciones** para acumular regalías, sin importar la calidad musical o la existencia de oyentes reales. Según documentos judiciales, el esquema comenzó en **2017** con su propio repertorio, pero pronto advirtió que necesitaba escalar. La solución llegó de la mano de la **IA generativa**.
Tras aliarse con el **CEO de una empresa de producción musical automatizada** —cuyo nombre no trascendió—, Smith inundó las plataformas con **cientos de miles de canciones creadas por software**. El acuerdo entre ambos establecía un pago de **US$2.000 mensuales o el 15% de las ganancias**, lo que fuera mayor. Investigaciones periodísticas, como las de **Billboard**, vincularon a **Alex Mitchell**, fundador de **Boomy** (una app de creación musical con IA), como coautor en cientos de temas registrados por Smith. Mitchell declaró que desconocía las intenciones fraudulentas y que Smith se presentó como un **editor legítimo**.
Boomy no ha emitido declaraciones oficiales, y Mitchell no enfrenta cargos.
La red de bots: 1.040 perfiles falsos y 661.440 reproducciones diarias
En su momento álgido, la operación de Smith controlaba **1.040 cuentas bot**, cada una programada para reproducir **636 canciones al día**. Esto se traducía en **661.440 streams diarios**, generando alrededor de **US$1,2 millones anuales**, según cálculos de **Rolling Stone**. Para evadir detección, implementó dos tácticas:
- VPN para ocultar ubicaciones: Simulaba que las reproducciones provenían de múltiples países.
- Distribución masiva de escuchas: Esparcía las reproducciones entre un **catálogo gigante de temas**, evitando picos sospechosos.
Las cuentas bot pagaban **suscripciones premium** en las plataformas, lo que les daba apariencia de legitimidad. El sistema operó **24/7 durante siete años**, hasta que las anomalías llamaron la atención de los algoritmos antifraude.
El robo de regalías: cómo la IA perjudica a artistas reales
El modelo de streaming funciona con un **fondo común fijo** que se reparte según el porcentaje de reproducciones. Si un artista acumula el **1% de los streams totales**, recibe el **1% del fondo**. Al inflar sus cifras con bots, Smith **desvió ingresos que correspondían a músicos legítimos**. Como explicó el fiscal federal de Manhattan, **Jay Clayton**:
«Las canciones y los oyentes eran ficticios, pero el dinero sustraído era completamente real: millones en regalías que debían llegar a artistas y titulares de derechos legítimos».
La estafa comenzó a desmoronarse en **2023**, cuando plataformas y el **Mechanical Licensing Collective (MLC)** —encargado de recaudar y distribuir regalías— detectaron **patrones anómalos**. El MLC alertó al **Departamento de Justicia**, evitando que se desviaran más fondos. En un comunicado, la entidad subrayó que su intervención fue clave para proteger a los compositores legítimos.
Smith fue arrestado en **2024** y enfrenta **tres cargos por uso de bots**. Actualmente está en **libertad bajo fianza de US$500.000**, a la espera de su sentencia el **29 de julio**. El acusado aceptó **confiscar US$8.091.843** y podría recibir hasta **cinco años de prisión**. El caso lo lleva el juez **John G. Koeltl** en el **Tribunal de Distrito del Sur de Nueva York**.
Una epidemia global: el fraude con IA en el streaming
El caso de Smith no es aislado. Es la punta del iceberg de un problema que **crece un 300% desde 2020**, según registros de la industria. Las plataformas han invertido **más de US$500 millones** en sistemas antifraude, pero los estafadores innovan más rápido. Algunos ejemplos recientes:
- Spotify (2023): Retiró **decenas de miles de canciones de Boomy** tras detectar reproducciones automáticas.
- Deezer (2024): Recibía **60.000 pistas generadas por IA al día**, lo que la obligó a reforzar sus herramientas de detección.
- Syntax Error: Subió temas con **voces de artistas fallecidos** para explotar su fama y robar regalías.
- Francia (2023): Un tribunal de **París** declaró el fraude por streaming como **actividad ilícita** y bloqueó sitios que ofrecían el servicio.
Según **Billboard**, las plataformas eliminan **millones de pistas al año** para combatir el spam. En el último período, una aplicación líder retiró **75 millones de archivos** por incumplir normas de autenticidad. La pregunta urgente es: **¿Podrá la industria musical detener esta ola de fraude antes de que colapse la confianza en el streaming?**








