Energía oscura: el misterio que acelera la expansión del universo

Telescopio DECam capturando galaxias distorsionadas por lentes gravitacionales, clave para estudiar la expansión acelerada del universo y la energía oscura

Nuevas pistas: Científicos del Dark Energy Survey revelan datos clave sobre la expansión acelerada del universo.

Hace un siglo, los astrónomos descubrieron que las galaxias lejanas se alejan de la Tierra a mayor velocidad cuanto más distantes están. Este hallazgo fue la primera evidencia de que el universo se expande, aunque el mecanismo detrás de este fenómeno sigue siendo un enigma.

La colaboración internacional Dark Energy Survey (DES), activa desde 2013, acaba de publicar resultados que combinan por primera vez seis años de datos de lentes gravitacionales y agrupaciones de galaxias. Estas técnicas permiten medir la expansión del universo con una precisión sin precedentes.

El estudio, que resume 18 trabajos científicos aún en revisión por pares, también presenta los primeros resultados al integrar cuatro métodos distintos para analizar la energía oscura: oscilaciones acústicas bariónicas (BAO), supernovas de tipo Ia, cúmulos de galaxias y lentes gravitacionales débiles. Este enfoque, planteado hace 25 años en la concepción inicial de DES, ofrece medidas más restrictivas que reducen los modelos posibles sobre la evolución del cosmos.

¿Por qué se acelera la expansión?

La gravedad, una fuerza que atrae la materia, llevó a los astrónomos a esperar que la expansión del universo se ralentizara con el tiempo. Sin embargo, en 1998, dos equipos de cosmólogos descubrieron lo contrario: la expansión se acelera.

Para explicar este fenómeno, propusieron la existencia de la energía oscura, un tipo de energía que impulsaría esta aceleración. Hoy se estima que constituye alrededor del 70% de la densidad de masa-energía del universo, aunque su naturaleza sigue siendo desconocida.

El mayor cartografiado del cielo

El Dark Energy Survey es una colaboración de más de 400 científicos de 35 instituciones en siete países, liderada por el Laboratorio Nacional Fermi de EE.UU. Entre 2013 y 2019, el proyecto realizó un cartografiado profundo del cielo utilizando la cámara DECam, de 570 megapíxeles, instalada en el telescopio Blanco del Observatorio Cerro Tololo, en Chile.

Durante 758 noches, DES registró datos de 669 millones de galaxias, ubicadas a miles de millones de años luz de la Tierra y cubriendo una octava parte del cielo. Las instituciones españolas han tenido un papel clave en el diseño, fabricación e instalación de DECam, así como en el análisis de los datos.

«Medimos las formas de las galaxias y las distorsiones causadas por la gravedad, además de sus posiciones y agrupaciones. Pero para interpretar estos datos, necesitamos conocer sus distancias», explica William d»Assignies Doumerg, estudiante de doctorado en el IFAE y miembro del equipo de calibración de distancias de DES.

«En este análisis, llevamos la calibración de distancias a un nivel de precisión sin precedentes, lo que nos permite conectar la distribución de las galaxias con la física de la energía oscura», añade Giulia Giannini, colíder del Grupo de Trabajo de Redshifts de DES e investigadora del ICE-CSIC.

Estos avances refuerzan la comprensión de la energía oscura, aunque el misterio de su origen y comportamiento sigue abierto.

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