Artemis II: así es la vida de los astronautas en la nave Orión rumbo a la Tierra

Astronautas de Artemis II dentro de la nave Orión revisando paneles de control durante su histórico viaje de regreso a la Tierra

Misión histórica en el espacio: Cuatro astronautas rompen récords a bordo de la nave Orión.

Los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto al canadiense Jeremy Hansen (de la CSA), acaban de convertirse en los humanos que más se han alejado de la Tierra. Tras completar su misión lunar en la nave Orión, ahora se preparan para el regreso, previsto para este viernes 10 de abril. Durante su trayecto de 1,1 millones de kilómetros y 10 días, el módulo de tripulación funciona como su hogar temporal, mientras que el módulo de servicio garantiza su supervivencia con agua, oxígeno y nitrógeno.

Esta semana, ofrecieron una rueda de prensa desde el espacio, un evento que ya se ha vuelto rutinario para los seguidores de la misión. Pero, ¿cómo es realmente su día a día en una nave diseñada para resistir condiciones extremas?

La nave Orión: tecnología y comodidad en el espacio profundo

Antes de dirigirse a la Luna, Orión orbitó la Tierra varias veces. Tras sobrevolar el satélite, inició su regreso. Cabe recordar que esta misma nave, en su versión no tripulada durante Artemis I, ya había recorrido 64.000 km más allá de la Luna, probando su resistencia.

El espacio habitable de Orión es de 9,34 m³, equivalente a dos minivans. Esto representa un 60% más de espacio que el módulo de mando del programa Apolo en los años 60. Pero el verdadero desafío no es el espacio, sino la protección: la parte inferior de la cápsula está cubierta por el escudo térmico ablativo más grande del mundo, con un diámetro de 5 metros. Este escudo deberá soportar temperaturas de 2.600 °C —casi la mitad de la temperatura del Sol— cuando la nave reingrese a la atmósfera a 40.000 km/h.

La NASA ha priorizado la comodidad de la tripulación. La nave cuenta con:

  • Sistema de agua potable y alimentos rehidratables, con dispensadores fáciles de usar.
  • Inodoro compacto de nuevo diseño, adaptado para gravedad cero y usado tanto por hombres como por mujeres. Durante el viaje, este baño sufrió una avería que Christina Koch solucionó en directo, ganándose el apodo de «fontanera espacial».
  • Equipo de ejercicio integrado, que combina entrenamiento aeróbico y de fuerza para mantener su condición física.
  • Protocolo contra radiación: en caso de llamaradas solares, la tripulación se refugiará en dos compartimentos de almacenamiento, usando materiales densos de la nave como blindaje.

Los últimos días antes del amerizaje

El jueves 9 de abril será clave: los astronautas repasarán los procedimientos de reentrada y amerizaje, coordinándose con el equipo de control en Tierra. También realizarán una maniobra de corrección de trayectoria para asegurar un regreso preciso.

Entre las tareas pendientes destacan:

  • Probarse los trajes espaciales y ajustar medidas corporales.
  • Completar cuestionarios sobre la ergonomía de los trajes.
  • Prepararse para el amerizaje en el Océano Pacífico, frente a las costas de San Diego, donde un equipo conjunto de la NASA y el Departamento de Defensa los esperará para su traslado a tierra firme.

El regreso no será sencillo: deberán soportar altísimas velocidades y temperaturas extremas durante la reentrada. Pero, como ha demostrado esta misión, la tecnología y el entrenamiento de la tripulación están a la altura del desafío.

«Cada pequeño problema que resolvemos aquí nos prepara mejor para futuras misiones a Marte», declaró Victor Glover durante la transmisión. ¿Estamos listos para el próximo gran salto de la humanidad?

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